La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) aplaudió que el proyecto de la Constitución Política de la Ciudad México reconozca a la actividad económica como un interés público y que incentive los instrumentos de desarrollo económico que incluyen: una política salarial, que implica contribuir a la elevación del salario mínimo para recuperar el poder adquisitivo así como una política hacendaria para hacerla más potente y equitativa, indicó Hugo Eduardo Beteta, director de la Sede Subregional de la Cepal en México.

"Visto en su conjunto, este es un proyecto que permite abrir una nueva conversación y que permite colocar sobre la agenda pública temas y problemas que posiblemente no hubieran tenido la atención que merecían en el pasado , agregó.

Apuntó que le parece de importancia el planteamiento de contar con una política económica con propósitos de redistribución y sostenibilidad y que abra la puerta para discutir la especificidad de los derechos económicos como el laboral, el derecho a una renta básica ciudadana".

Durante el conversatorio El capítulo económico de la Constitución y la política económica de la Ciudad de México , el representante de la Cepal indicó que otro de los avances importantes es la creación de la banca de desarrollo en la Ciudad de México.

"Es destacable que se aborde la problemática del desarrollo rural que permita contar con una política de suelo que parta de la función social de la ciudad", subrayó Beteta.

"En síntesis se trata de generar instrumentos para contar con una política económica propia que vaya más allá de las iniciativas e intervenciones virtuales a las que los gobiernos locales de América Latina han tenido que constreñirse", explicó.

Asusta la idea de racionalidad

Por su parte, Porfirio Muñoz Ledo, secretario ejecutivo del grupo redactor de la Constitución de la Ciudad de México, refirió que hay algunos tradicionalistas que no quieren que la ciudad sea más independiente, "hay una corriente escéptica de la opinión pública, ya que si bien es un hecho histórico, ninguna cadena de televisión ha dado la importancia que se merece este tema", lamentó.

"Asusta la idea de la racionalidad de la vida urbana de una ciudad que tiene los elementos y que puede desarrollar un nuevo concepto de crecimiento económico con un pacto fiscal, con una nueva relación fiscal con la federación", dijo.

Única en su tipo

Salomón Chertorivski Woldenberg, secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, detalló que con este proyecto por primera vez en el país la política económica ocupa una centralidad clara, "hay la posibilidad de desarrollar un modelo subnacional más acorde a la realidad de la economía de la Ciudad de México, pero también a las aspiraciones de las ciudad", afirmó.

En los últimos 30 años, precisó, todo lo económico ha caído sobre lo estructural, la inversión, las variables que determinan científicamente el crecimiento económico, "a pesar de que hemos hecho todas esas cosas que nos recetaron, no crecemos. En esta constitución lo que se había dejado fuera, no en la parte científica sino en la parte moral como es el bienestar, redistribución, igualdad, se trata de integrar en principio al entramado económico y no dejarlo como un capitulo afuera. En ese sentido este proyecto ya es en sí una valiente propuesta vanguardista", aseguró.

laura.quintero@eleconomista.mx