Puebla, Pue. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) estimó una derrama de 50 millones de pesos por las fiestas patrias, cifra que es baja en comparación a los 200 millones que se tenían antes de la pandemia de Covid-19. 

Olga Méndez Juárez, presidenta del organismo, indicó que, pese a la autorización de que los establecimientos cerrarán las 00:00 horas, pero respetando el aforo de 30%, no contribuyó en tener más ingresos, ya que el gasto promedio de 600 pesos por persona no tuvo un mayor impacto cuando los lugares no están llenos. 

De acuerdo con lo que reportaron socios restauranteros, solo vendieron 50% de paquetes en cenas para la noche del 15 de septiembre, lo cual tenían previsto que ocurriera, porque las familias poblanas prefieren quedarse en casa mientras la ciudad siga en con un índice alto de contagios de Covid-19. 

“Los restauranteros no quisieron dejar pasar la Noche Mexicana, pero la realidad es que tampoco hubo las ventas esperadas como se daba antes de la pandemia, pero el próximo año sea mejor”, ahondó. 

Méndez Juárez mencionó que el realizarse una verbena en la zona del Centro Histórico sí afectó, pese a que se pidió al ayuntamiento que evitara dar permisos a los puestos ambulantes sobre las calles en donde hay más restaurantes.

Puntualizó que los precios se mantuvieron sin cambios desde principios de año, esto por acuerdo de los socios de Canirac, para apoyar en la economía de las familias que acostumbran a salir para festejar el 15 de septiembre.

Comentó que no hubo la necesidad de contratar más personal para la atención de los clientes, ya que con el actual se dieron abasto, mismo que el año pasado se estuvo mandando a descansar dos días obligatorios por las bajas ventas y para evitar despidos.

Indicó que las bajas ventas se mantendrán así durante el resto del año mientras no se reactive el turismo, que es la principal fuente de ingresos para los prestadores de servicios, incluidos hoteleros.

Mencionó que este 2021 tampoco fue un buen año para los restaurantes que esperaban salir de la crisis, ya que la tercera ola de Covid-19 mermó las ventas.