Los daños causados por el ambulantaje en el Pedregal de San Ángel y zonas aledañas son incalculables, porque lo mismo han dañado patrimonio histórico que especies vegetales endémicas únicas en el país, deterioran las vialidades y reducen los niveles de seguridad en la zona.

De acuerdo con el recuento que hace el Patronato de Jardines del Pedregal, ante las autoridades correspondientes de la delegación Álvaro Obregón y del gobierno del DF, se han denunciado los problemas de vialidad generados por los puestos callejeros de comida, el uso de anafres o tanques portátiles de gas LP para cocinar, foodtrucks y autos que venden mercancías diversas que llevan en la cajuela; todos ellos elevan el riesgo de accidentes viales en la zona.

Miriam González, representante del patronato, aseguró que, organizados con los diferentes comités de vecinos de Jardines del Pedregal y colonias contiguas, han trabajado con las autoridades de la delegación Álvaro Obregón, pero con malos resultados, ya que a pesar de los esfuerzos por limpiar la zona e intentar mantener un equilibrio, los esfuerzos terminan en la jurisdicción de nadie.

Hemos hecho las denuncias correspondientes, yo misma he hecho estas denuncias y terminan en ninguna parte, en un limbo donde nadie les hace caso, donde nadie las toma en cuenta, pese a que es obligación de las autoridades mantener bajo control estos temas , explicó.

Hay zonas completas que han sido tomadas por el ambulantaje, las banquetas han sido destruidas por los negocios callejeros, sus autos estorban las vialidades como sucede en la esquina de avenida de las Fuentes y San Jerónimo, entre otras , sus puestos incrementan los riesgos de los peatones, son un problema que debe resolver la delegación Álvaro Obregón y hasta ahora lo ha pospuesto, comentó.

Explicó que la urbanización de la zona lo que busca es desarrollar de manera equilibrada la colonia, desde el centro del barrio hasta la periferia, pero esto es imposible porque la destrucción continua del mobiliario urbano, que incluye jardineras, parques, banquetas e incluso el arroyo vehicular por parte de los ambulantes, lo impide.

Hay avenidas completas que están invadidas, las más importantes incluso, las que son de salida o de paso, también padecen ese problema , añadió.

Junto con el ambulantaje, los daños a los servicios públicos como la electrificación de las calles se han convertido en una constante. Hay zonas en las que la oscuridad es completa y entonces los delincuentes cometen delitos que van desde el robo a casa habitación o el robo a mano armada.

Para Miriam González los temas de inseguridad pública tienen que ver con el daño a las instalaciones eléctricas y los daños a la infraestructura.

En Jardines del Pedregal muchos comercios ambulantes, puestos fijos semifijos, los foodtruck o los autos que venden bolsas o estuches para celulares en sus cajuelas utilizan el cableado que es propiedad de la CFE y se cuelgan por medio de diablitos para disponer de energía.

El deterioro del barrio puede ser detenido, pero se requiere voluntad por parte de las autoridades, refiere el Patronato del Pedregal, pero se necesita supervisar a los funcionarios que son beneficiados por los sobornos que pagan los ambulantes.

Sabemos que necesitan vender para vivir, pero esa no es la discusión, el tema es que sus actividades dañan el patrimonio de la zona, dañan a la colonia, incrementan la inseguridad e impiden la movilidad tanto de los vehículos como de los peatones , expresó González.

Se han dado casos en los que la gente no puede salir de su casa porque tiene al comercio ambulante en su puerta, se hacen las denuncias correspondientes y a pesar de ello, se mantienen como si nada, dijo