Puebla.- El Ayuntamiento de Puebla cerró en los últimos dos meses 300 casas de empeño y de compra-venta de joyas de las 300 que operan, debido a que se negaron a instalar cámaras de video vigilancia para detectar a los que lleven a dichos establecimientos objetos robados.

Luis Mora Velasco, director de Normatividad y Regulación Comercial, comentó que esas clausuras representan un golpe a los establecimientos que habían comenzado a proliferar en el trienio, cuando se detectaron más de 500 negocios, siendo el 50% que carecían de licencias de funcionamiento.

Dijo que en este último mes se clausuraron 100 del total mencionado, debido a que se les dio un ultimátum por regularizarse.

Explicó que con base a los recorridos por parte de su área, lograron ubicar casas de empeño y dedicadas a la compra de oro que no presentaban facturas u otro tipo de documento que acreditará la adquisición de los objetos.

Mencionó que de acuerdo a las investigaciones de las autoridades policiacas, se tuvo información de que a esos negocios estaba llegando mercancía robada en casas o a transeúntes.

Refirió que en diciembre pasado con la entrada en vigor de las modificaciones al Código Reglamentario en el que se establece que los negocios dedicados a estas actividades deben exigir factura de los artículos, requerir la identificación oficial de la persona que vende o empeña algún artículo y que tengan cámaras de seguridad para grabar a los clientes, muchos hicieron caso omiso a los lineamientos.

Ante tales disposiciones y los operativos constantes en el centro y periferia de la ciudad, los propietarios fueron bajando cortina, pero la mayoría es que algunos propietarios lo hicieron por cuenta propia antes de que les fuera decomisa la mercancía .

A poco más de dos semanas de concluir funciones el actual ayuntamiento, mencionó que corresponderá a las autoridades entrantes vigilar que no se vuelvan a abrir negocios de este tipo sin cubrir los requisitos

Puntualizó que el edil entrante, a partir del 15 de febrero, debe dar continuidad a dichas acciones de frenar los establecimientos para pignorantes que no acaten las normas.

Explicó que los 200 negocios restantes están al corriente en permisos y con el equipamiento requerido, cuya cantidad se debe controlar y no permitir que se vuelva a salir de control, sobre todo para eliminar los lugares a donde vayan los asaltantes para intentar vender los artículos, producto de su actividad delictiva.