Puebla, Pue. El modelo de comunidad planeada del Fraccionamiento Lomas de Angelópolis, el cual se enfoca -principalmente- a las clases media y alta, resultó atractivo para las familias provenientes del sur y norte del país, que buscan no sólo un lugar para establecerse, sino que éste les ofrezca diferentes servicios y seguridad.

El presidente de la empresa Grupo Proyecta, Rafael Posada Cueto, quien inició con el desarrollo de este concepto residencial en el 2003, asegura que cada vez más familias de Morelos, Veracruz, Hidalgo, Monterrey, Chihuahua y Coahuila, entre otras entidades con problemas de violencia, ven en Puebla una opción para invertir en la construcción de casas.

Lomas de Angelópolis es un modelo donde se venden predios con todos los servicios disponibles. El comprador construye la vivienda a su gusto pero sujetándose a los lineamientos del complejo. Sin embargo, también se comercializan viviendas y departamentos construidos y listos para habitar.

DETALLES

Cuenta con 470 hectáreas, divididas en cinco partes. De éstas, sólo falta de venderse 20 por ciento. Posada Cueto asegura que es el fraccionamiento más grande de su tipo en la ciudad, ya que está proyectado para tener 19,000 viviendas. En la actualidad, cuenta con 5,000 familias y se prevé que en 10 años esté totalmente ocupado. Anualmente, llegan entre 1,200 y 1,500 familias para vivir.

En opinión del empresario, en el país los desarrolladores deben comprometerse no sólo a vender casas como fin último, sino a garantizar un entorno favorable a los futuros inquilinos en los conjuntos residenciales para que gocen de altos niveles de calidad.

Destaca que, en su conjunto residencial, se trazó como objetivo impulsar una planeación ordenada con la dotación de calles amplias, parques, áreas arboladas, instalaciones deportivas y lagos, entre otros factores que resulten una amenidad a quienes lleguen a vivir allí, al dejar en claro que su negocio es la venta de tierras y no la construcción de casas y edificios.

En México, confundimos tamaño con calidad, las casas se pueden hacer pequeñas, pero con calidad.

miguel.hernandez@eleconomista.mx