La construcción del nuevo acuario de Mazatlán, Mar de Cortés, el primer proyecto de asociación público-privada en el sector turístico en México, tiene un avance físico de 60% y su inauguración está planeada para octubre próximo, seis meses después de lo planeado.

A la fecha, la inversión contemplada es de 1,450 millones de pesos, de los cuales 60% fueron aportados por la empresa Kingu Mexicana, del empresario hotelero Ernesto Coppel Kelly, y el resto por el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) y por la Secretaría de Turismo, a través del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

“Teníamos un buen ritmo y la pandemia nos retrasó porque muchos de los proveedores, sobre todo internacionales, detuvieron su actividad y la entrega de equipos y materiales. Además, tuvimos que ajustar el costo del proyecto al incrementarse 22% a lo presupuestado originalmente, pero los recursos son del sector privado, el gobierno ya no aportará nada más”, dijo el representante de Kingu, Guillermo Zerecero.

El nuevo acuario se desarrolla en una superficie de 26,000 metros cuadrados, y para llenar sus estanques se requerirá de 4 millones de litros de agua. Contará con 19 salas de exposición, cuatro patios interiores, en su apertura se prevé contar con 260 especies y un total de 5,000 ejemplares.

Además, contará con un auditorio para 240 personas, en cuya cúpula se proyectarán contenidos aportados por la fundación canadiense Ocean Wise, que es el principal socio estratégico en temas marinos.

A la fecha, en la construcción han participado 67 empresas sinaloenses, seis extranjeras y 34 nacionales. En los momentos de mayor actividad sumaron 594 trabajadores en un día.

Atractivo de nivel internacional

“Estamos muy entusiasmados porque el acuario va a generar un nuevo atractivo de nivel internacional para Mazatlán, y eso impulsará la actividad económica local, que es lo que busca el señor Ernesto Coppel Kelly. Su inauguración será una gran fiesta y tenemos previsto que cada año reciba a 700,000 visitantes, de los cuales cerca de 1,000 serán estudiantes que entrarán gratuitamente”, agregó Zerecero.

Sobre las dimensiones del nuevo acuario, el directivo explicó que, por ejemplo, el Acuario Inbursa de la Ciudad de México utiliza una cantidad menor de agua y cuenta con menos especies.

–Varios destinos turísticos de México pretenden renovar sus acuarios o tener uno, ¿los han buscado para llevar esta experiencia a otros sitios?

–Sí, nos los han pedido, sin embargo, somos una empresa que no nos dedicamos a esto; ahora lo hacemos con mucho gusto, calidad y con los socios adecuados. No queremos salir a hacer otros acuarios porque no es nuestra chamba. Este acuario lo hicimos para apoyar a Mazatlán en todos los sentidos.

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