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ANPACT ve "oportunidad de oro" en medidas que buscan transformar el ecosistema de inversión
El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, Rogelio Arzate, consideró que con la entrada en vigor de nuevos aranceles para países con los que México no tiene tratados comerciales, la urgencia de relocalizar la producción es máxima.

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La transición en el valor de contenido regional que enfrenta la industria de vehículos pesados 64% a 70% para el 2027 en el marco del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no representa un requisito legal, sino como la “oportunidad de oro” para la proveeduría nacional que ya se traduce en el traslado de empresas asiáticas a suelo mexicano, aseguró Rogelio Arzate, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
Explicó que para lograr el incremento de 6 puntos porcentuales de mayor contenido regional de Norteamérica, la industria definió tres frentes como parte de la estrategia para sustituir importaciones desde Asia: mayor producción; atracción de inversiones y desarrollo de proveeduría local.
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Ejemplificó que el caso de las bombas de acero que utiliza la industria para la manufactura de un camión ya se fabrica en México y ahora procede maximizar su producción.
Mientras que ya se trabaja para traer al país la fabricación de componentes de alta tecnología que hoy se producen en otras regiones como China, tales como sistemas de telemática, radios y luces interiores.
“Mucha de esas partes y componentes se trae de Asia, Malasia, Vietnam, todos esos países que tienen estos componentes y la verdad es que eso lo podemos traer aquí a México”, dijo, por lo que ya se trabaja con el gobierno mexicano para definir los incentivos que permitirán la llegada de esas empresas al país.
Rogelio Arzate comentó que se desarrolla proveeduría local nivel 2 y 3 (Tier 2 y Tier 3), donde la industria de pesados trabaja en fomentar la creación de empresas mexicanas que produzcan insumos básicos pero esenciales, como tornillería especializada.
También, el dirigente resaltó la importancia de mantener la integración de Norteamérica como eje central: “El 60% de los motores que utilizamos en México provienen de Estados Unidos. Eso refleja la interdependencia que existe en la cadena de suministro. Cualquier intento de modificar lo acordado en reglas de origen podría afectar esa integración que ha sido motor de crecimiento para toda la región”
Con la entrada en vigor de nuevos aranceles para países con los que México no tiene tratados comerciales (como Malasia o Vietnam), la urgencia de relocalizar la producción es máxima, consideró.
Al traer estas fábricas a suelo mexicano, las empresas no solo evitan las barreras arancelarias, sino que aseguran su cumplimiento dentro del bloque norteamericano, acotó el presidente de la ANPACT.
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Respecto al tema de simplificación administrativa, el dirigente empresarial aplaudió que las medidas busquen transformar el ecosistema de inversión en el país. El enfoque es claro: “sustitución estratégica de importaciones, transformación digital y fortalecimiento del T-MEC”.
El presidente ejecutivo de la ANPACT calificó las medidas como un "empujoncito vital" para los proyectos que ya se encuentran en proceso y un imán para nuevas capitales.
“La rapidez es impresionante. Si no se aprueba o no se da una dictaminación en poco tiempo, se da por aprobada. Esto es lo que México necesita para moverse a la velocidad global” destacó Arzate.




