Lectura 2:00 min
Alberto Aspesi y Dama SpA quedan bajo control judicial italiano por presunta explotación laboral
Italia investiga a esas empresas y tres ciudadanos chinos dueños de dos talleres a los que las compañías le habían subcontratado producción.

Productos de lujo.
La fiscalía de Milán sometió el martes a las empresas de moda Alberto Aspesi y Dama SpA —propietaria de la marca Paul & Shark— a supervisión judicial por presunta explotación de trabajadores migrantes, lo que supone el más reciente golpe para el sector del lujo en Italia, según documentos judiciales.
Con esta medida, ya son siete las marcas de alta gama sometidas a diversas formas de administración judicial por presuntas infracciones laborales, mientras que otras 13 han sido objeto de inspecciones, casos que han empañado la imagen del sector.
Según un auto judicial de 63 páginas al que ha tenido acceso Reuters, la fiscalía ha puesto bajo investigación a las dos empresas, junto con sus dos directores y tres ciudadanos chinos propietarios de dos talleres a los que las marcas habían subcontratado la producción.
El hecho de estar bajo investigación no implica culpabilidad ni significa que el caso vaya a juicio.
Aspesi y Dama no estuvieron disponibles de inmediato para hacer comentarios.
La fiscalía nombró a dos administradores judiciales para supervisar a las empresas con el fin de "regularizar" a sus trabajadores y controlar el cumplimiento de las normas y condiciones laborales.
El decreto alegaba que las dos empresas formaban parte de "un sistema arraigado y probado en el que las marcas de moda subcontratan la producción a talleres chinos que emplean mano de obra irregular e indocumentada y explotan a los trabajadores".
En los dos talleres, la policía fiscal de la Guardia di Finanza descubrió que ocho de los quince trabajadores chinos no figuraban en las nóminas y "vivían en el país de forma ilegal".
El decreto indicaba que se les obligaba a trabajar 14 horas al día, siete días a la semana, con salarios inferiores al mínimo establecido por los convenios colectivos y en incumplimiento de las normas de seguridad. Muchos vivían dentro de las fábricas.
