La compañía farmacéutica AstraZeneca superó los pronósticos al anotar un aumento de 28% en sus ganancias del primer trimestre, ayudada por las crecientes ventas de su fármaco para el colesterol Crestol y por una tasa de impuestos más baja.

El laboratorio anglosueco, como muchos de sus rivales, enfrenta vientos en contra cada vez más fuertes. La competencia de las versiones genéricas de sus fármacos está en camino a aumentar en los meses y años próximos, mientras que otros nuevos medicamentos aún deben demostrar su potencial comercial.

Sin embargo, el inicio del año, más firme de lo esperado, alegró a los inversores y las acciones del grupo treparon 2 por ciento.

"No creo que nada vaya a ser más fácil durante el segundo semestre, pero han rendido más durante el primer trimestre de lo que esperábamos", dijo, Paul Diggle, analista de Ambrian Partners.

AstraZeneca va camino a uno de los mayores precipicios de patentes en la industria, con la pérdida de la exclusividad de los remedios Nexium, para la enfermedad de reflujo ácido, y Seroquel, para la esquizofrenia.

Además, se espera que en junio o julio haya una resolución judicial sobre la patente que protege al medicamento contra el colesterol Crestor.

Recientemente, AstraZeneca inició nuevas acciones legales contra laboratorios de genéricos que quieren vender copias de Crestor, basándose en patentes adicionales relativas a las indicaciones ampliadas para el fármaco.

El nuevo medicamento para el corazón Brilinta podría compensar algunas de las pérdidas, pero los analistas no están seguros de si logrará la aprobación en el importante mercado estadounidense.

A raíz de las buenas cifras, el grupo elevó su pronóstico de beneficios recurrentes del 2010, que no consideran ciertos costos y cargos por reestructuración, a entre 6.05 y 6.35 dólares, desde una estimación previa de 5.90 a 6.30 dólares y contra los 6.32 dólares del 2009.

Como otros laboratorios europeos, AstraZeneca dijo que ya había estimado el impacto de la reforma de salud en Estados Unidos y que no necesitaba hacer ningún ajuste por los cambios en el principal mercado mundial.

El presidente financiero Simon Lowth dijo a la prensa que el impacto sobre los ingresos de la reforma en Estados Unidos sería de alrededor de 300 millones de dólares en el 2010 y bordeando el doble de eso en el 2011, pero destacó que la firma estaba acostumbrada a lidiar con presiones en Europa y Japón.

Las ganancias antes de impuestos crecieron 17%, a 3,730 millones de dólares, equivalentes a ganancias estructurales por acción de 2.03 dólares.

En tanto, las ventas aumentaron 11%, a 8,580 millones de dólares.

Los analistas esperaban ganancias por 1.69 dólares y ventas por 8,150 millones de dólares, según Thomson Reuters.

RDS