El gobierno de México analiza la posibilidad de aplicar represalias comerciales contra Canadá por la salvaguarda que impuso este jueves a importaciones de productos de acero.

Los productos cubiertos por la salvaguarda incluyen chapa gruesa, barres refuerzo de hormigón, productos tubulares de energía, chapa laminada en caliente, acero prepintado, alambre de acero inoxidable y alambrón.

La salvaguarda entrará en vigor a partir del 25 de octubre de 2018, durará preliminarmente 200 días y fijará un arancel del 25% a las importaciones “en los casos en que el nivel de las importaciones de los socios comerciales supere las normas históricas”, según el comunicado del gobierno de Canadá.

Rogelio Garza, subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, informó que la medida afectará a exportaciones mexicanas de tubos para uso energético, por 127,000 toneladas anuales, y de alambrón, por 62,000 toneladas, con un valor conjunto de 212 millones de dólares.  Garza dijo que el análisis se la imposición de represalias a Canadá incluye la posibilidad de que se autoricen durante la etapa preliminar. También externó su preocupación de que esta decisión “enturbie” el proceso de la posible exclusión de México y Canadá de una medida similar que tomó Estados Unidos.

La Secretaría de Economía indicó que tomará las acciones necesarias para proteger a los exportadores mexicanos en el corto plazo, además de que utilizará todos los mecanismos disponibles en el TLCAN y la Organización Mundial del Comercio (OMC) hasta lograr la exclusión total de las medidas compensatorias.

“México lamenta además que estas medidas sean tomadas cuando ambos países han logrado avanzar en las negociaciones comerciales que promoverán una mayor integración regional”, dijo.

Estados Unidos anunció el 8 de marzo que fijaría aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio, argumentando preocupaciones de seguridad nacional, y otorgó a 34 países exenciones, las cuales mantuvo a cambio de límites a través de cupos para los casos de Brasil, Argentina, Corea del Sur y Australia, mientras las extendió sólo hasta el 1 de junio para México, Canadá y las 28 naciones de la Unión Europea. Inicialmente, estas tarifas entraron en vigor el 23 de marzo.

Por el caso del acero y el aluminio, México tomó la medida de impactar 3,000 millones de exportaciones estadounidenses con un arancel de 20% a productos como manzanas, arándanos y papas desde el 5 de junio. Un mes después, puso en vigor una segunda etapa, elevando las tarifas al queso rallado o en polvo de 10 a 20%; la correspondiente a quesos duros y semiduros, también de 10 a 20%, y la aplicada a “otros” quesos escaló de 15 a 25 por ciento.

También México cobra un arancel de 20% a piernas, paletas y sus trozos de carne de cerdo importados de Estados Unidos desde el 5 de julio.

[email protected]