La posibilidad de que en la próxima licitación de 246 señales del espectro radioeléctrico para operar dos nuevas cadenas de televisión digital abierta resulte ganador un mismo empresario o grupo económico, hace sentido a la estrategia del IFT de atraer a por lo menos a un nuevo jugador al concentrado mercado de la televisión abierta.

Con esta acción, el IFT no contraviene el espíritu de la reforma constitucional por generar mayor competencia en un mercado que es acaparado por Grupo Televisa en un 70% y por Televisión Azteca en el 29% del mismo, sino un esfuerzo del regulador de hacer más apetitoso un paquete de frecuencias en el que eventualmente, si se da el escenario, un mismo jugador tendría 12 y no 6 Megahertz de espectro para ofrecer este u otro servicio.

Además, el IFT tendría mayor certeza de que el nuevo jugador contará con la posibilidad real de ganar poco más de un 10% del mercado de la publicidad en televisión abierta en un lapso de tres a cinco años, quizá un poder económico poco, pero no poder político , perfiló Gabriel Sosa Plata, analista en telecomunicaciones.

La acción del IFT de que en la próxima licitación de espectro pueda competir un mismo postor por las dos cadenas fomentará el interés del empresariado por entrar a un mercado que a últimas fechas ha visto crecimientos menores en comparación con la televisión restringida, de un dígito frente a los dos que consigue anualmente la TV de paga, pero que aún así se mantiene constante en sus ingresos, dado que el 53% de los recursos publicitarios invertidos en medios van a parar a la televisión abierta, según datos de la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (AMAP).

La posición del regulador puede justificarse por su intención de incrementar el atractivo que puedan generar estas licencias al ofrecer a los interesados la posibilidad de poseer hasta 12 MHz de espectro para ofrecer su servicio. Esta oferta puede interpretarse como una movida preventiva por parte del regulador ante la posibilidad de no generar el interés esperado por dos licencias independientes. En otras palabras, se apuesta a por lo menos atraer a un nuevo competidor , dijo José Otero, presidente de la consultora Signals Telecom.

Lo más racional no sería ir por las dos cadenas desde el punto de vista económico. Pero los ‘canales digitales’, frecuencias, ofrecen (la posibilidad de operar) hasta cinco canales de programación. Pueden quedarse con la mitad de un ‘multiplex’ y si el IFT lo autoriza, utilizar la capacidad extra para arrendarlo para otros servicios de radiodifusión a productores de contenido , dijo Jesús Romo, analista en telecomunicaciones.

Técnicamente es factible, pero se perdería competencia. No es necesario autorizar que un solo competidor se quede con dos nuevas concesiones, ya que con la tecnología digital se puede transmitir en multiplex hasta cinco canales en un solo canal de 6 MHz. Si entre dos se ponen de acuerdo (por el mercado), ¿por qué no entre tres? , expuso Jaime Garza, analista en telecomunicaciones y profesor de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL.

La reforma constitucional a los sectores de radiodifusión y de telecomunicaciones aprobada en junio de 2013 enfatiza en que los jugadores que cuenten con 12 o más Megahertz para transmitir televisión en una región geográfica no podrán participar en la próxima licitación de espectro para nuevos canales. Asimismo, el Instituto Federal de Telecomunicaciones determinó en el fin de semana que Grupo Televisa deberá, entre otras obligaciones y de manera no discriminatoria, permitir que terceros utilicen su infraestructura para eventualmente desplegar redes de transmisión de televisión.

Sin embargo, pudiera ser un arma de doble filo para el mercado el que un único jugador gane la subasta. Se daría entonces el escenario de que un nuevo agente oferte por ambos paquetes, resulte ganador y de esta manera quite del camino a potenciales rivales.

El problema que puede generar esta estrategia es que ayude a erosionar el interés en una licencia de 6 MHz. Lógicamente para los interesados es más atractivo obtener las dos licencias, pues aparte de poseer mayor cantidad de espectro que habiliten un mayor número de señales, eliminan a un competidor potencial , destacó José Otero.

En caso de que el nuevo jugador se quede con ambas licencias, de facto estaría ganando 12 MHz, lo que lo estaría convirtiendo en un competidor con el espectro suficiente para que Televisa presente un argumento en contra de compartir su red, un problema técnico que al IFT debe encontrar solución desde ya ante la posibilidad de que la televisora utilice como premisa el contenido del Artículo 3 del Anexo 1 de la resolución de preponderancia definido para Grupo Televisa.

Si un mismo jugador compra las dos licencias, se hace con 12 MHz, por lo que Televisa no tendría la obligación de compartir nada. Televisa no está obligada a quienes tienen 12 MHz o en una misma región y quien compre las dos licencias tendrá 12 MHz en todos lados , explicó el presidente de Signals Telecom.

mac