Telefónica y Liberty Global anunciaron la integración del operador de telefonía móvil O2 con el proveedor de servicios de banda ancha y televisión de paga Virgin Media para crear una nueva compañía de servicios convergentes en el Reino Unido que pretende hacer eficiencia de infraestructura y relevar de su posición a British Telecom (BT), el actor incumbente en ese mercado de telecomunicaciones, en tanto que por valor de activos ya ha desplazado desde su nacimiento a los operadores Vodafone y Three que se especializan en la prestación de servicios móviles.

Esta operación se conoce luego de cinco meses de negociaciones con Liberty y tras cerca de seis años en que Telefónica intentó desincorporar O2 de su negocio o llevarla a bolsa a través de una spin-off. En enero de 2015, Telefónica pactó con Hutchison Whampoa la compraventa de O2 por 13,500 millones de euros, pero la Comisión Europea vetó la operación y los planes de Telefónica para su unidad británica se complicaron después con el asunto del Brexit. Incluso, Telefónica intentó en revender a O2 a British Telecom, su dueño original.

La conformación de esta joint-venture, en la que Telefónica y Liberty Global mantendrán cada una el control del 50% de la nueva entidad, supone una operación estimada en cerca de 43,000 millones de euros por el valor de capitalización de O2 y Virgin Media y su deuda en el mercado británico, medido allí en libras esterlinas.

El operador resultante —no está claro todavía si las compañías mantendrán las marcas existentes o si desarrollarán en el tiempo una nueva identidad— generará anualmente alrededor de 12,000 millones de libras esterlinas y atenderá a una combinación 32.6 millones de líneas móviles, 4.9 millones de líneas fijas, 5.3 millones de accesos de banda ancha y 3.7 millones de televisión restringida, un total de 46.5 millones de clientes que ahora le dan a esa empresa el 34% del mercado británico ante el 32% que hoy detenta British Telecom y el 18% de Vodafone y el 9.0% de Three.

Desde el punto de vista de negocios, combinar al primer operador celular con el primer cablero en solitario del sector, luego que Virgin Media tiene un potencial para llegar a 15.7 millones de hogares británicos, permitirá a Telefónica y Liberty Global desarrollar a un operador convergente con presencia en los servicios fijos y móviles y en voz, datos y video, así como planear una inversión conjunta quinquenal por hasta 10,000 millones de libras, esto en el supuesto de que el regulador Ofcom valide la operación a más tardar en el 2021.

“La combinación de ambas compañías dará lugar al proveedor integrado de servicios fijos y móviles más fuerte del mercado británico, que impulsará la expansión de la red de alta velocidad de Virgin Media y el despliegue de red 5G de O2 en beneficio de clientes, empresas privadas y el sector público”, aseguró Telefónica. 

Tras el pacto Liberty-Telefónica, la compañía española recibirá 5,700 millones de libras esterlinas de fondos totales, que consistirá en un pago compensatorio en efectivo por 2,500 millones de libras y otro más tras la emisión de deuda por los restantes 3,200 millones de libras. Liberty Global recibirá 1,400 millones de libras esterlinas, que incluyen alrededor de 800 millones de libras correspondientes a una recapitalización de su filial irlandesa que Virgin Media retendrá único propietario.

Luego de cinco meses de negociaciones, se prevé que el consejo de administración de la nueva entidad se componga de ocho miembros, a partes iguales por compañía y que la presidencia de la empresa naciente tenga una duración de dos años, comenzando con Mike Fries, actual consejero delegado de Liberty Global.

A partir del quinto año desde la conformación de la nueva empresa, los derechos de la misma podrán traspasarse a un tercero, con preferencia al otro socio.

"Combinar O2, operador móvil número uno en Reino Unido, con la red de banda ancha de alta capacidad y los servicios de entretenimiento de Virgin Media supone un punto de inflexión en el mercado británico, en un momento en que la demanda de conectividad nunca ha sido tan alta ni tan crítica”, comentó José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica.

“Estamos creando un competidor fuerte, con una escala significativa y con fuerza financiera para invertir en infraestructuras digitales en Reino Unido. Hoy se crea un operador líder convergente en Reino Unido, lo que es motivo de orgullo para ambos socios”.