La pandemia de Covid-19 ha revolucionado muchos sectores, empresas, negocios y hasta a las personas, pues se ha notado que la sociedad, preocupada por el calentamiento global y el medio ambiente, han volteado a ver a las compañías que cuidan sus activos y que son responsables de sus actividades, orillando a las que no lo realizan a alinearse en este sentido, o de otro modo, quedarán fuera de la oferta de los consumidores.

La Asociación Internacional para la Economía Sostenible (IASE) considera que la clase media creciente no se determina por el nivel de ingresos, sino por la educación y las nuevas generaciones traen en el ADN la preocupación por el planeta, lo viven desde edades más tempranas y tienen mayor conciencia de los impactos sociales y medio ambientales, de injusticias corporativas y reputación corporativa, tienen menos tolerancia y más opciones de compra y su poder adquisitivo va a decidir con quién adquirir productos y servicios y van a discriminar quien no sea sostenible.

Desde la perspectiva de IASE, la RSE va más allá de realizar acciones sociales, debe integrar tres pilares históricamente considerados, que los medioambientales, sociales y de gobernanza (ASG) contemplando una visión más amplia de estos temas.

“En el rubro ambiental se deben involucrar temas como la lucha contra el cambio climático, la reducción de GEI, eficiencia energética, uso de energías renovables y lo más importante, el sistema financiero verde. En el pilar social, no solamente se deben tener acciones que beneficien a la comunidad donde trabaja la empresa, también son aspectos de salud, educación, derechos humanos y condiciones laborales adecuadas, erradicar la explotación de niños y migrantes y reducir la desigualdad a través de la inclusión de colectivos desfavorecidos”, explicó en entrevista Rodrigo Manrique Gómez, director ejecutivo de IASE.

Y finalmente y no menos importante el ámbito de gobernanza debe tocar temas de calidad, de cultura, de rendición de cuentas y pugnar por la reducción brechas en la cultura empresarial no solo por género, también por orientación sexual o raza, y que tengan participación de altos cargos o consejos de administración, eliminando prácticas de corrupción.

“No se trata de que una empresa que hace zapatos regale zapatos a final de año, se trata de que para conseguir el terreno en que construyó su fábrica haya seguido licencias y tiempos establecidos, sin prácticas de corrupción, evaluando el impacto social y la biodiversidad del lugar, no emplear a menores de edad, tener una visión equitativa entre hombres y mujeres en cargos directivos con políticas de remuneración y desempeño, usar energía renovable para procesos, y más…”, amplió Rodrigo Manrique.

Sustentabilidad en México

En el ámbito local, enfocándonos en México, es importante hacer una distinción en las empresas porque muchas están haciendo greenwashing dando a conocer acciones de temas en sostenibilidad que no están incorporadas en sus modelos de negocios, y como recomendación desde IASE, las empresas deben dejar las prácticas de marketing y hacer una transformación profunda de negocio.

“Sobre el rol de los directivos a cargo de la sustentabilidad, los anglicismos funcionan como responsable o alto directivo y deben tener la responsabilidad de crear una cultura ligada a la sostenibilidad, finanzas, evaluación de ASG y políticas internas que transformen el modelo de negocio, tendrá que ser orquestador para coordinar acciones internamente que brinden mayor transparencia en información, reportes más accesibles, más auditable y así mitigar riesgos de litigios en reporteo de información”, agregó el directivo.

Recomendación

Finalmente cabe decir que la razón de ser de IASE es la educación y formación académica, buscando crear cambios en la cultura organizacional para tener en cuenta criterios de ASG dentro de organizaciones con una nueva cultura que nos ayude a vivir en un mundo mejor, los interesados en conocer más del tema, pueden contactar a personal de IASE a través de sus redes sociales en IASE México o al correo info@iase-certifications.mx.