Monterrey.- La industria automotriz de Nuevo León continúa invirtiendo para incrementar el contenido nacional, por lo que empresas como Cuprum, Nemak, Ternium, Paulo y Fisacero están aumentando su capacidad instalada.

La fabricante de escaleras de aluminio Cuprum dio un salto para producir aluminio de extrusión para la industria automotriz, con una inversión de 45 millones de dólares entre el 2015 y el 2019, afirmó Luis Alberto Rodríguez Mora, director del sector automotriz de la firma.

“Estamos invirtiendo en el sector automotriz, principalmente por el uso del aluminio para reducir el peso de los automóviles; somos la única fuente certificada en México para producir componentes de aluminio extruido”, comentó.

Además, han generado 650 empleos en la división de Negocio Automotriz y la meta es llegar a 800 empleos, sobre todo de personal técnico.

La competencia de Cuprum se localiza en Estados Unidos y Canadá y han tenido apoyo del Clúster Automotriz de Nuevo León para lograr certificarse. Actualmente, tienen una capacidad instalada de 6,500 toneladas de aluminio extruido y el objetivo es llegar a 14,000 toneladas el próximo año.

“Además de invertir en capacidad de extrusión, también estamos invirtiendo en procesamiento, cortes, punzonados, troquelados y control numérico. Lo que hemos visto es que le hemos quitado negocio a competidores de Estados Unidos y Canadá porque estamos cerca de los clientes”, aseguró el directivo.

Por su parte, Manuel Montoya Ortega, director del Clúster Automotriz de Nuevo León, comentó que además de Cuprum, hay otras empresas que han empezado a diversificarse para atender a los vehículos del futuro.

“Nemak está entrando a fabricar piezas para vehículos eléctricos; son nuevas inversiones que se están haciendo en nuevas tecnologías”, aseveró.

A su vez, César Jiménez Flores, presidente ejecutivo de Ternium México, dijo que la compañía está incrementando su capacidad instalada en la planta de Pesquería, con una nueva línea de pintado y galvanizado que arranca en el cuarto trimestre del año en curos y un molino de acero caliente de 4 millones de toneladas.

“Es casi 60% de capacidad adicional que vamos a tener; ese molino va a poder hacer todos los aceros que requiere la industria automotriz y los que va a seguir requiriendo, porque es una empresa en constante evolución”, refirió.

Adicionalmente, la empresa de origen estadounidense, Paulo, dedicada al tratamiento térmico y acabado superficial, abrió operaciones en diciembre del 2018. En un comunicado indica que eligió a Monterrey “por su robusta comunidad de fabricación muy cerca de los principales proveedores de componentes automotrices, agrícolas, aeroespaciales y otros componentes industriales”.

Por otra parte, Manuel Montoya destacó que Fisacero es una empresa pequeña que produce aceros especiales y esto permite que llegue más inversión a la entidad al formar una “masa crítica”.

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