Los niños mexicanos podrán construir un sismógrafo que les permita entender cómo suceden los terremotos, qué son las placas tectónicas y cómo leer la información provista por este dispositivo, el cual funcionará a través de un microprocesador Arduino que será entregado por la empresa tecnológica estadounidense Microsoft como parte de un convenio de colaboración con la Secretaría de Educación Pública.     

La mañana de este 19 de octubre se realizó la firma del convenio Por el futuro de la enseñanza de México entre el gigante tecnológico y la dependencia federal, con el cual se entregarán 150 microprocesadores Arduino a igual número de docentes de primaria y secundaria en los estados de Hidalgo, Morelos, Puebla, Guadalajara, Estado de México, Guerrero y la Ciudad de México.     

“La educación es un camino muy importante de resolución para muchos de los problemas que compartimos los países de la región latinoamericana, sobre todo en un país como México, que tiene un bono poblacional importante, en el que los niños y jóvenes deben comenzar a prepararse para trabajos que a lo mejor ni siquiera existen todavía”, dijo Jorge Silva, director general Microsoft México.

La primera fase del acuerdo convenio incluye la entrega de 150 microprocesadores Arduino que estarán acompañados por los materiales necesarios para que los profesores y los alumnos puedan construir este sismógrafo y una mano robótica, la cual les servirá para aprender lecciones de anatomía y biomecánica. De acuerdo con Microsoft, la entrega de estos paquetes comenzará a mediados de noviembre próximo.

Para llevar a cabo una revolución de la educación en México y todo el mundo, la tecnología es una condición necesaria pero no exclusiva, ya que tiene que ser aplicada en todas las áreas de aprendizaje con el fin de que los niños y jóvenes aprendan a aprender, de acuerdo con Silva, quien además habló sobre los programas educativos que impulsa Microsoft en México, como es el caso de Yo puedo programar, en el que más de 900,000 estudiantes mexicanos han tenido la oportunidad de programar a través de juegos en línea.    

Durante la firma del acuerdo, la oficial mayor de la Secretaría de Educación Pública federal, Adriana Gómez Cavazos, destacó que nos encontramos en la Cuarta Revolución Industrial en la que los retos de los educadores y de la SEP es buscar la forma de preparar a los niños y jóvenes para que puedan estar capacitados para las carreras del futuro que ofrecen oportunidades de desarrollo y crecimiento muy distintas a las que hemos visto hasta ahora.

La firma del acuerdo se llevó a cabo en el marco del encuentro Bett Latin America 2017, en el que también estuvo presente Anthony Salcito, vicepresidente mundial educación de Microsoft, en una plática sobre los cambios que debe haber en los modelos de aprendizaje para que en el futuro los niños puedan acceder a un mundo laboral que está en constante cambio.

Metas de desarrollo sostenible deben ser metas de educación

Para Salcito, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 deben ser metas educativas. Temas como el cambio climático, la equidad de género, la salud a nivel mundial, la energía y la crisis alimentaria internacional son retos que ni los docentes ni los políticos han sido capaces de enfrentar a un corto plazo pues hace falta un plan a máximo tres años que pueda abordar estos retos a través del aprendizaje.

“Los modelos educativos y de evaluación no han registrado ningún cambio pero el aprendizaje sí”, dijo Salcito, en el sentido de que los jóvenes y los niños están cambiando su forma de aprender a través de las tecnologías, lo que está en consonancia con las nuevas formas de trabajo que están apareciendo en todo el mundo, en las que los trabajos son ahora los que buscan a las personas que se adapten a las necesidades tecnológicas que las empresas necesitan.

De acuerdo con el vicepresidente mundial de Educación de Microsoft, la pregunta que debemos hacernos es ¿Cómo deben ser las aulas educativas en el futuro? “La respuesta no tiene que ver con los muebles o con los edificios, sino con las personas y con cómo perciben el espacio en el que están aprendiendo. Tal vez puede ser una cafetería o un espacio abierto, lo importante es que sean espacios que motiven el aprendizaje y no que lo desalienten”, dijo Salcito

Tecnologías como la Realidad Aumentada, el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial servirán solamente si los datos que generan se utilizan para la construcción de sistemas integrales que motiven el cambio y conviertan a las personas en mejores educadores y estudiantes, según Salcito.

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