Los exportadores mexicanos de prendas de vestir acumularon 10 años de perder participación en Estados Unidos, su principal mercado de ventas, al pasar de 14.7% en el 2000 a 4.9% en el periodo de enero a noviembre del 2011.

Ante ese declive, la industria mexicana pidió la renegociación de las reglas de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de modo que se puedan utilizar telas de Asia cuando haya desabasto en la región.

Pero aunque esa ventaja se pactó en el TLC de Centroamérica con Estados Unidos (conocido como DR-CAFTA y que incluye a República Dominicana), podría enfrentar resistencias para incorporarse al TLCAN, según Jaime Zabludovsky, director de la consultoría IQOM.

Para modificar el TLCAN se requiere primero que se pongan de acuerdo los tres gobiernos y luego los tres congresos, lo cual lo hace muy difícil , comentó Zabludovsky.

De enero a noviembre del 2011, las exportaciones mexicanas de prendas de vestir sumaron 3,524 millones de dólares, un aumento interanual de 7.9%, con el que, sin embargo, perdió por décimo año consecutivo participación de mercado al pasar a 4.86% desde 4.95% del mismo periodo del 2010.

Si Estados Unidos es el que más nos compra, tenemos que lograr facilitar el comercio , dijo Salomón Presburger, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), quien es también propietario de una fábrica de chamarras cerca de la ciudad de México.

En el 2009, la participación conjunta de prendas de vestir de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y República Dominicana llegó a su nivel más bajo en el mercado estadounidense en la última década, a 9.7%; pero escaló a 9.8% en el 2010 y a 10.2% de enero a noviembre del 2011.

Los integrantes del DR-CAFTA pusieron en vigor ese TLC en forma diferenciada del 2006 al 2009, mientras que el TLCAN comenzó a operar desde 1994.

De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive), en México laboran 309,000 empleados directos en 8,900 empresas, más unas 15,000 empresas que operan en la informalidad, sobre todo pequeños talleres en los pueblos.

Necesitamos además que todos los importadores paguen sus impuestos, paguen su IVA y paguen su impuesto a la renta , dijo Marcos Cherem, presidente de la Canaive.

TEXTILES MUESTRAN DEBILIDAD

En los últimos años, la industria textil mexicana ha enfrentado una mayor competencia de países asiáticos, la cual se ha traducido en una menor producción, una menor cantidad de empleos y la caída de sus ventas dentro y fuera del país, además de una continua pérdida de competitividad.

En el 2011, la industria textil mexicana cerró con una participación de 4.1% en las importaciones estadounidenses de productos textiles, sólo la mitad de lo que llegó a tener 10 años atrás, cuando se adjudicaba 8.2% de las compras de productos textiles que realizaba Estados Unidos en el extranjero, de acuerdo con datos de la U.S. Office of Textiles and Apparel.

Hace 10 años, las ventas que realizaba la industria textil mexicana en Estados Unidos equivalían a 1,134 millones de dólares, en el 2011 sólo alcanzaron los 964 millones de dólares, 15% menos.

Por el contrario, en una década la industria textil china incrementó su participación en las importaciones estadounidenses de productos textiles de 14 a 48 por ciento. El valor de sus ventas a Estados Unidos pasó de 1,934 millones de dólares en el 2001 a cerca de 11,238 millones de dólares en el 2011.

PP

DAR CLIC PARA VER INFOGRAFÍA

[email protected]