Especialistas afirman que hacer frente a la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) de las empresas sin perder competitividad, orilló a las organizaciones a buscar alternativas que permitieran hacer frente a los costos laborales, “es así como nace el insourcing”, por ello, la reforma en subcontratación hace indispensable revisar ese porcentaje de 10% que actualmente se otorga.

Como parte de las propuestas que se pusieron en la mesa de discusión sobre la reforma en materia de subcontratación que se discute en la Cámara de Diputados, está topar dicha prestación para los trabajadores a 30 días; no obstante, la representación gubernamental sostuvo que no es el momento de abordarlo, sino posterior a la aprobación de la reforma.

En su momento, Lorenzo Roel, representante del CCE, expuso que “las autoridades que representan al gobierno federal han reconocido que, para tener los efectos de la reforma, es conveniente establecer un tope respecto al pago de utilidades, con lo que el sector está de acuerdo”.

En esa misma línea se manifestó Nadia González, representante de Index, quien dijo que “se debe reformar conjuntamente y de manera integral el régimen de participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas, incentivando así, de una vez por todas, el uso de la subcontratación y de ciertos esquemas de insourcing. Para tal efecto proponemos limitar las utilidades, toparlas a 3 meses de salario base, o bien establecer porcentajes diferenciados entre ramas y sectores industriales. No es lo mismo una empresa de servicios, una empresa maquiladora que una empresa de hidrocarburos. Otra opción es vincular efectivamente la PTU con la productividad y el desempeño de las empresas y de los trabajadores en lo individual”.

Oscar de la Vega, socio de la firma D&M Abogados, explicó que dado que la competitividad del país tendría un impacto al darse el cambio en la reforma de subcontratación, la Comisión Nacional del PTU debe hacer un análisis serio sobre 10% que las empresas deben destinar para el pago de utilidades a los trabajadores, este porcentaje no ha cambiado desde 1986, y estamos en un país totalmente distinto.

“Los costos laborales, entre ellos el 35% de ISR, más el 2% de dividendos les sumamos ahora este 10% de manera piramidal, estás hablando de un costo de hacer negocio en el país que va alrededor del 47% para las empresas, que comparado con el de Estados Unidos que es del 20%, quedamos fuera de competitividad”, comentó.

De ahí que, sea la razón por la cual gran parte de las empresas han recurrido a la figura de la tercerización o subcontratación, “muy especialmente bajo esquemas de empresas de servicios del mismo grupo, insourcing, o por terceros outsourcing, para aminorar en parte los efectos del reparto de utilidades y reducir sus costos en algunas de las actividades que llevan a cabo, con el fin de mantenerse competitivas, asegurar su desarrollo y viabilidad”.

Explicó que el porcentaje no obedece a la situación actual, “ese 10% es altísimo, lo que debió haber dicho la Sexta Comisión Nacional de PTU es haber ajustado a la realidad actual ese porcentaje y ahora vamos a ver como las empresas van a tener que reinventarse”.

pilar.martinez@eleconomista.mx