El crecimiento del 2.4% en el valor de producción de las empresas constructoras en junio no significa que entramos a un terreno en que ya se solucionó el problema que arrastramos como sector, no vemos que haya una pronta solución, porque además en la agenda pública no se está discutiendo el tema de la infraestructura que requiere el país como alternativa de recuperación económica, afirmó Eduardo Ramírez.

En entrevista, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), dijo que, con la información que proporcionan sus afiliados, habían pronosticado una cifra menor en ese indicador relacionado con el primer mes de reapertura, en línea con lo que había ocurrido los 16 meses previos.

“Hay que ser muy claros: estamos en un franco problema. Hay mucho que activar y se está haciendo lentamente. No queremos ser negativos, pero hay que hacer mucho trabajo que no estamos haciendo con las autoridades como punta de lanza. El tiempo se está pasando y además todavía no hay un control de la pandemia, la incertidumbre entre los constructores sigue”, comentó.

Con los resultados a la fecha, el representante de la CMIC prevé que al cierre del 2020 el PIB de la construcción tendrá una caída de entre el 15 y el 17%, siempre y cuando no se presente alguna situación más complicada en temas sanitarios. El año pasado la caída fue del 5 por ciento.

No avanzan proyectos

Eduardo Ramírez recordó que hace un par de semanas presentaron a la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) un resumen de 264 proyectos de infraestructura en todo el país, que implican una inversión cercana a los 370,000 millones de pesos, sin que a la fecha tengan algún comentario al respecto.

Desde su perspectiva, el documento puede terminar como un documento más para las autoridades y, en consecuencia, no se podrán tener beneficios de ello en el corto y mediano plazo. “Tenemos claro que el gobierno, en los diversos niveles, toma las decisiones y el que impulsa es el sector privado que invierte y arriesga. La verdad, esperaba que se nos dieran fechas para reunirnos, por ejemplo, con funcionarios de la Secretaría de Hacienda o con la que corresponda para ver cuáles obras son factibles y que se incluyan en el proyecto de presupuesto de egresos del 2021, pero no hay nada”, señaló.

El proyecto de presupuesto está previsto que se entregue el próximo 6 de septiembre a la Cámara de Diputados y el empresario aún piensa que hay tiempo para que se pueden sumar algunos proyectos de su listado.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx