La histórica caída registrada de la Inversión Fija Bruta (IFB) en abril (de 37.1%) anuncia que la reactivación de la economía mexicana “no será pronto ni fácil” y evidencia un entorno de negocios que no es propicio para invertir, con el riesgo de que se competirá con Estados Unidos y Canadá con una planta productiva envejecida, advirtieron analistas económicos y empresarios.

“La tasa de retroceso de la IFB difícilmente se ha visto en el pasado, y lo que muestra es que el cierre de empresas y la propia inversión del gobierno cayó en niveles históricos. Esto viene y exacerba la caída de la inversión en el país, lo que muestra la magnitud del freno económico”, aseguró José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico (Idic).

Pedro Tello, analista en temas económicos, explicó que la baja de 37.1% de la IFB durante abril expresa problemas fuertes para la recuperación de la economía, porque tendremos empresas con activos, maquinaria y tecnología envejecidos y una economía sin la infraestructura a la altura de un país que compite con dos grandes de América del Norte y por el mercado libre de la región.

Con dichos resultados, dijo, debemos preocuparnos: “qué vamos hacer con el envejecimiento de los activos físicos de la planta productiva nacional y el envejecimiento de la infraestructura productiva derivado de la inversión gubernamental y del desplome de inversión en construcción, para luego se conviertan en auténticos cuellos de botella para la competitividad de las empresas en el mercado nacional y de cara a los mercados internacionales”.

También, agregó, se tiene que evitar que las cifras se conviertan en la ausencia de infraestructura competitiva para el desplazamiento eficiente y el bajo costo de los productos que van al mercado nacional o que van a los mercados del exterior.

Ante el nulo apoyo del gobierno federal, el panorama se ve complejo y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por sí solo no podrá ser un salvavidas de esta debacle económica, alertó por su parte Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

“En la Coparmex hacemos un llamado urgente para que el gobierno federal implemente los recursos fiscales suficientes para permitirnos levantarnos de la caída que ha sufrido nuestra economía en los últimos meses”, pugnó el líder empresarial.

José Luis de la Cruz advirtió que la reactivación económica no será fácil, porque la expectativa de las empresas y del gobierno no es la más favorable para ese crecimiento. “No hay confianza. La inversión tiene como elemento la confianza de que exista la expectativa positiva, porque invertir significa arriesgar el patrimonio o endeudarse y pareciera que el entorno no es propicio para esto”, acotó.

El directivo del Idic refirió que la menor inversión en activos demuestra que el sector industrial es el más afectado porque realiza la mayor inversión en construcción, maquinaria y equipo. “Esta caída indica que avanza el debilitamiento del sector industrial”.

El también analista económico de  la Concamin expresó: “Ya conocemos que en mayo la caída de la inversión va continuar, pues al revisar la balanza comercial, la importación en bienes de capital cayó en más de 30% y esto muestra que la inversión es que en mayo va retroceder. Y lo que podemos prever es que la inversión va seguir cayendo y esto va persistir hasta finales del tercer trimestre del año”.

Puntualizó que hay cierre de empresas, pérdida de empleo, ocupación parcial y la baja empresarial es menor y hay menor inversión. Entonces, la capacidad instalada en las empresas está ociosa y antes de invertir, lo que harán es empezar a utilizar su capacidad que está parado.

“El gobierno federal debe destinar recursos a implementar los remedios solidarios para preservar empleos, proteger a los trabajadores desempleados y crear nuevas fuentes de ingreso para las familias mexicanas. De no hacerlo, el saldo de esta pandemia no será transitorio sino permanente, por lo que estaremos presenciando la desaparición de trabajos formales, el cierre de miles de negocios, así como la pérdida de productividad y recursos fiscales”, sentenció por su parte el presidente de la Coparmex.

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