Pospuesto una y otra vez por “restricciones ideológicas” del gobierno morenista hacia la inversión privada, el plan de infraestructura no termina de cuajar y más allá de ser el gran proyecto que saque a México de la recesión, el borrador del programa sólo ha palomeado 30 proyectos de desarrollo con impacto “mínimo”, sin concesiones ni asociaciones público-privadas, coincidieron fuentes del sector empresarial.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) presentó al jefe del Ejecutivo un plan de inversiones con 242 proyectos de infraestructura que implicarían un capital por 250,000 millones de pesos, que integrarían acciones desde carreteras, presas y proyectos urbanos, así como turísticos.

La negociación para la definición de los proyectos con el Ejecutivo la encabeza Carlos Salazar, presidente del CCE y Antonio del Valle, dirigente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), y a pesar de que mencionaron que se hará la presentación la primera semana de octubre, el sentir en el sector privado es de “decepción y limitaciones” para invertir.

“Han sido negociaciones muy difíciles, que han avanzado lento, porque siguen las limitaciones por ideología y aparentemente del listado que se sacó, van a quedar muy pocos proyectos, lo que vemos es que no quieren que haya inversiones en energía, no están dispuestos a autorizar concesiones carreteras, ni asociaciones público-privadas, cada vez restringen más”, cuestionó la fuente cercana a la negociación.

Aun cuando el presidente Andrés Manuel López ofreció que será en la primera semana de octubre cuando se anuncie el plan de infraestructura, las negociaciones siguen rodeadas de restricciones ideológicas, posponiéndose las inversiones, “pues quieren que haya inversión, pero donde ellos (el gobierno) quieren, pero no donde se necesita, y están analizando si son 30. Esto sería limitado”.

La fuente, que prefirió el anonimato, dijo a El Economista que entre esos 30 proyectos que ya cuentan con dinero privado, y solo falta comprometerse a dar autorización y permisos, se encuentra el aeropuerto de Tulum en Quinta Roo, obras carreteras, termoeléctricas de ciclo combinado, entre otros, de “muy poco impacto” económico para generar crecimiento y salir de la recesión económica.

El presidente de la Concanaco-Servytur, José Manuel López, destacó que el sector turismo será parte del plan de infraestructura del gobierno federal, el cual consiste en un catálogo extenso “que además de proyectos de energía incluye proyectos turísticos, y sí hay claridad, lo que falta es el visto bueno de las autoridades”.

“El presidente (AMLO) únicamente quiere dar una impresión de que tiene un plan de reactivación  basado en la infraestructura, la verdad es que sólo quiere reafirmar que lo que hace,”, reprobó Enoch Castellanos, presidente de la Canacintra.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx