Lectura 3:00 min
Paquete económico 2024 debe ser realista, demanda el CEESP
El órgano de estudios económicos del empresariado mostró su preocupación por la sostenibilidad fiscal hacia el 2025 e incluso citó similitudes con el desafiante entorno de la transición de 1994-1995, aun cuando las circunstancias fueron distintas.

Frente al contexto de elevados riesgos que enfrenta la economía y que se ampliarán por la jornada electoral del próximo año, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) demandó garantizar la estabilidad económica y considerar los riesgos financieros dentro del paquete presupuestal federal 2024 para evitar una “crisis como la del 94”.
Es de suma importancia que el presupuesto 2024 se apegue a un marco macroeconómico realista, que reconozca y considere los riesgos que amenazan la estabilidad fiscal del país y haga todo para mitigarlos, así como las fuertes presiones sobre las fuentes de recursos recurrentes y de gasto público para el próximo año y los siguientes”, pugnó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Además, el sector privado consideró indispensable que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) atienda las necesidades más urgentes de la población, como educación, salud, seguridad e inversión pública.
A través de su análisis semanal, el organismo aglutinado en el CCE alertó que un riesgo significativo está en la insostenibilidad de las finanzas públicas. Por ello, “es preciso evitar su fragilidad hacia el cierre del sexenio y al comienzo del nuevo gobierno. Dicha fragilidad es un riesgo que se advierte por la insuficiencia de recursos fiscales para sufragar gastos públicos elevados y con rigidez significativa a la baja en 2025 y posteriormente”.
Ante los elevados riesgos que enfrenta la economía, que probablemente se ampliarán en el periodo electoral y se extenderán a la siguiente administración, el presupuesto 2024 debe apegarse a un marco macroeconómico realista.
“No se debe dejar una economía endeble como sucedió en la transición 1994-1995. Aun cuando las circunstancias fueron distintas, hay algunas similitudes en cuanto a la sostenibilidad fiscal con las actuales”, alertaron los especialistas del sector privado.
Abundó que la “fotografía de la economía en 1994 lucía saludable, pero había graves riesgos subyacentes que se materializaron rápidamente después del cambio de gobierno y cayó en uno de los baches más profundos de su historia. Ahí la crisis se desató por la necesidad de renovar fuertes vencimientos de deuda pública muy rápidamente y la renuencia de los mercados a financiarlos al percibir el riesgo de impago del país”.
El CEESP sostuvo que en esta administración las finanzas públicas se han deteriorado, las reservas precautorias del erario se han reducido o extinguido y el gasto público ha crecido significativamente, lo que arroja que su ajuste será difícil.
Expuso que en la primera mitad del presente año los ingresos totales fueron 190,000 millones de pesos menores a lo programado y los tributarios fueron 91,000 millones menores, lo cual se puede anticipar su insuficiencia a futuro. “Es probable que la economía se desacelere en 2024 y con ello habrá menores recursos fiscales. Así lo prevén prácticamente todas las instituciones y analistas económicos. Además, es posible que las recuperaciones de ISR de las empresas grandes que se llevaron a cabo no se sostengan en el tiempo. Los pronósticos más recientes estiman un crecimiento de la economía de alrededor de 1.7%; si es el caso, la recaudación tributaria podría ser menor en casi 60,000 millones de pesos a lo previsto hasta ahora”.

