Con el objetivo de renovar el impulso al comercio y la inversión productiva entre México y China, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, inició una gira de trabajo de dos días en la nación asiática. Durante su primer día de trabajo en China, el canciller se reunió con el vicepresidente Wang Qishan, con quien conversó sobre el interés del gobierno mexicano en desarrollar una agenda de cooperación bilateral.

De acuerdo con la cancillería mexicana, ambos representantes coincidieron en trabajar para estrechar los lazos de cooperación, teniendo como punto de referencia las cuatro conductas a erradicar del presidente Xi Jinping: la frivolidad, la corrupción, la burocracia excesiva y el hedonismo en el servicio público. Posteriormente, con la presencia de más de 60 empresas chinas en la embajada de México en China, Ebrard encabezó un seminario de negocios en conjunto con la Agencia China para la Promoción de Inversiones, donde se presentaron experiencias de inversionistas chinos en México y de empresas mexicanas que han incursionado en el mercado chino.

“El gobierno de México busca dar pasos concretos para alcanzar el potencial de las relaciones económicas, particularmente en los sectores de manufactura avanzada, movilidad eléctrica, comercio electrónico, servicios en línea, logística, turismo y agroalimentos”, destacó Ebrard. El titular de la Unidad de Inteligencia Económica Global de la Secretaría de Economía, Sergio Silva Castañeda, expuso las oportunidades que México ofrece para el comercio y la inversión entre ambos países.

La visita de trabajo concluirá hoy martes con las reuniones entre Ebrard y su homólogo, Wang Yi.