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Martín Díaz, el cerebro financiero de Oceanografía
El manejo financiero de Oceanografía fue controlado, desde el 2010, por Martín Díaz, quien entró a la compañía sin pagar un peso por 15% de sus acciones, mismas que, antes de la crisis que vive la compañía con Banamex, valían supuestamente más de 300 millones de dólares.
El manejo financiero de Oceanografía fue controlado, desde el 2010, por Martín Díaz, quien entró a la compañía sin pagar un peso por 15% de sus acciones, mismas que, antes de la crisis que vive la compañía con Banamex, valían supuestamente más de 300 millones de dólares.
Sus contactos políticos y buenos oficios para conseguir financiamientos como el de Banamex, así como su papel para reestructurar financieramente a Oceanografía, lo convirtieron en socio a través de Energy Group México SAPI de CV EGM, en donde está asociado con otros dos empresarios, Javier y Óscar Rodríguez Borgio, para tener el 15% de la empresa naviera.
Fuentes relacionadas con el caso mencionaron que Díaz controlaba todas las operaciones financieras de Oceanografía en una oficina separada, las de GGM Energy y GGM Shipping en el piso 8 de la Torre Óptima de la Avenida Palmas, que se supone serían dos nuevas empresas con las que se incursionaría en el negocio naviero y de energía.
Desde esa posición, la Dirección de Finanzas, a la que llegó en el 2011, pudo manejar los acuerdos con Banamex, e incluso no dejaba que nadie más se involucrara con los créditos que le otorgaron a la empresa. Parte de la historia que se investiga es que podía levantar hasta 10% de comisiones por cada préstamo que obtenía.
Bajo la tutela de Díaz, con el control de las operaciones financieras, impulsó la presencia del despacho White & Case, porque tenía excelente relación con Vicente Corta y Raúl Fernández Briseño, dos de los abogados de la firma, que de acuerdo a la fuente consultada conocían los últimos movimientos financieros que se plantearon en las juntas de accionistas de la empresa.
Martín Díaz tiene poder sobre algunos abogados de White & Case, por lo que la autoridad duda de la imparcialidad de este despacho en las investigaciones que se realizan para evidenciar el millonario fraude en contra de Banamex , aseguró la misma fuente.
Según testimonios, Martín Díaz realizó la mayor parte de las operaciones de los créditos y los fideicomisos en las oficinas de GGM de Javier y Óscar Rodríguez Borgio.
Era común ver al señor Martín Díaz entrar y salir del piso 8 de la Torre Óptima, en donde se apreciaban distintas réplicas en miniatura de los principales barcos de Oceanografía , precisó la fuente.
Testimonios recabados por la autoridad indican que su palabra era una orden para todo el equipo directivo y financiero de Oceanografía, en donde de acuerdo con los documentos recabados, Martín Díaz gestionó los créditos que obtuvo de Banamex y que actualmente están sujetos a investigación.
Otra de las líneas de investigación que la PGR sigue es la relación de Martín Díaz con los hermanos Javier y Óscar Rodríguez Borgio, dueños de varias gasolineras de GGM y de los Casinos Big Bola.
La relación de estos empresarios era tan estrecha que además de ocupar las oficinas de GGM para realizar movimientos financieros de Oceanografía, también operaron de la misma forma en Querétaro, en donde se localiza la matriz de Caja Libertad y uno de los principales casinos del grupo Big Bola
Rodríguez Borgio instaló las oficinas de Big Bola justo enfrente de las de Caja Libertad, en la que Martín Díaz fungió como presidente del Consejo de Administración hasta febrero de este año, en la prestigiada zona de corporativos de Querétaro , comentó la fuente.
Las oficinas de Big Bola en Querétaro, ubicadas en el piso 6 del edificio en el Boulevard Bernardo Quintana Centro Sur 9800, Colonia Centro Sur, desde donde se aprecia el corporativo de Caja Libertad, en donde trabajadores cercanos a Martín Díaz temían que las investigaciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores destaparan los vínculos de su ex jefe con los Rodríguez Borgio.
LAS PROPIEDADES
Martín Díaz tiene propiedades en México y en el extranjero, una de ellas es un rancho en Hidalgo, muy cerca de Tepejí, Los Agaves. Es dueño de la Compañía Tequilera Hacienda La Capilla, que inició en una sociedad con Pedro Aspe.
luis.carriles@eleconomista.mx