Por su crecimiento, la industria es la carta fuerte de México para el 2011; sobre todo la de manufactura, la cual mantuvo un crecimiento de 9.9% en el 2010.

El estudio México: Indicadores Regionales de Actividad Económica 2011 -realizado por Banamex- menciona que el avance de la economía en el 2010 se debió a la reactivación en 48 de los 60 sectores productivos, en contraste con los 15 sectores que aumentaron en el 2009 y que para este año se espera que en total hayan 56 rubros reactivados.

Así, durante el año pasado, la industria automotriz de exportación se convirtió en el motor de la recuperación económica.

PILARES Y MUROS

Por regiones, para la zona Centro -que fue la más dinámica en el 2010- los sectores fuertes fueron: las exportaciones manufactureras, principalmente las vinculadas al sector automovilístico y la diversificación económica, la cual incluye otro tipo de manufacturas de exportación y ventas en el mercado interno.

Para la Región Sur del país: la producción automotriz en Puebla y la construcción, y la industria de la electricidad en Chiapas provocaron que ambas entidades alcanzaran crecimientos de 9%, por arriba del promedio nacional que fue de 5.5 por ciento.

El sector manufacturero continuó siendo la estrella en la Región Norte, sobre todo para Nuevo León y Coahuila; mientras que en la Región Occidente, la construcción fue el pilar más fuerte para Jalisco, en donde registró crecimientos de hasta dos dígitos en la entidad.

En tanto, para la Región Noroeste, el crecimiento estuvo impulsado por todos los sectores, aunque destaca el de ventas al menudeo en estados como Baja California Sur, en donde este indicador avanzó más de 10 por ciento.

En el caso de la Región Golfo Peninsular, su avance económico se vio mermado por una ralentización de la industria de la construcción y la incompleta reactivación del sector turístico en Quintana Roo y Veracruz.

De igual forma, para la zona del Distrito Federal o División Metropolitana, las cifras negativas en la producción manufacturera, en las ventas de electricidad y en la industria de la construcción dieron como resultado un crecimiento de 3.5% del PIB, por abajo del promedio nacional.