La llegada de visitantes aéreos a México rompió en enero pasado una racha de 81 meses de crecimiento, en comparaciones mensuales, al registrar una disminución de 0.3%, respecto a igual periodo del 2018, para quedar en 1 millón 706,329 personas, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Gobernación.

Además, el arribo de viajeros de Estados Unidos (principal mercado emisor) hiló su segundo mes consecutivo con números rojos en plena temporada invernal. En diciembre del 2018 disminuyeron 1.8% y un mes después se redujo 3.5%, al pasar de 847,340 a 817,310 personas.

La inseguridad en algunas entidades, el sargazo en el Caribe y la liquidación, en marcha, del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), se convierten en un lastre en el corto plazo y tendrían efecto en el próximo periodo vacacional de verano.

El gasto que realizan los visitantes aéreos es fundamental para la economía del país. El año pasado, de 22,509.7 millones de dólares captados por divisas turísticas, 79% fue generado por los extranjeros que aterrizaron en algún aeropuerto mexicano (los cuatro con mayor actividad fueron: Cancún, Ciudad de México, San José del Cabo y Puerto Vallarta).

Otro efecto colateral de la baja llegada de viajeros extranjeros es que se reducirá la recaudación del pago de Derecho de No Residente (solamente lo pagan ellos) y anteriormente se destinaba al CTPM para acciones de promoción (en el 2018 se estimó en 6,000 millones de pesos), pero desde este año se utilizarán para la construcción del Tren Maya.

La semana pasada, el presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) insistió en la necesidad de que el nuevo gobierno implemente de manera inmediata acciones de promoción y comercialización de los destinos mexicanos luego de que decidió eliminar el CPTM, que se encargaba de esas labores.

“Veníamos de crecimientos en los últimos siete años y este año hemos decrecido. El aeropuerto de Cancún reportó una caída de 2%, en enero, principalmente por el tráfico aéreo de los Estados Unidos hacia México, que disminuyó casi 9%, y que ha sido compensada con mercados que generan un menor ingreso que el mercado natural: EU”, refirió.

Y ofreció otro dato: el vuelo Los Ángeles-Cancún reportó durante el primer mes del 2019 una caída de 25%, la cual no tiene precedente.

Urgen acciones de promoción

A pesar de que el secretario de Turismo, Miguel Torruco, ha reiterado que alista una nueva estrategia de promoción, en coordinación con el sector privado, en la que aún se analiza si se podrían aportar recursos, la incertidumbre está presente.

Un exfuncionario de las oficinas que tenía el CPTM en el exterior, que solicitó el anonimato, respondió a El Economista: “Es momento de poner atención a las estadísticas y que el titular del sector realice una gira relámpago en las principales EU, como las que ha dicho en más de una ocasión con la Operación Toca Puertas, a donde tendrían que ir representantes de oficinas de convenciones y visitantes claves para dialogar y tomar medidas preventivas urgentes en temas de inseguridad, de descontrol institucional y conjuntar acciones promocionales (no de bajo precio)”.

En la información difundida por el CNET, también se dejó en claro la urgencia de emprender acciones de promoción en un momento en que “mucho del negocio de Norteamérica, que en años anteriores ha estado viniendo a México, ahora se está yendo a otros destinos del Caribe, como Jamaica, República Dominicana, Bahamas, Aruba o Puerto Rico”.

En consecuencia, dicho destino pierde vigor. Con base en las cifras difundidas por la Unidad de Política Migratoria, la participación del aeropuerto de Cancún ha venido perdiendo participación en el último lustro. En el 2013, sus playas captaban la atención de 44.8% de los viajeros aéreos y en enero pasado la cifra bajó a 41.3%, en contraste, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (el segundo en importancia para el tráfico internacional) pasó de 22.5 a 23.6% su participación.