La Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) abrió una nueva investigación en contra de la operadora Claro, del empresario mexicano Carlos Slim. El organismo recibió denuncias sobre un presunto abulto de las cifras de portabilidad. Esto se habría producido a través de los franquiciados de la compañía, quienes presuntamente compraron teléfonos de prepago en otras operadoras móviles y luego portaron esos equipos a Claro.

Frente a estas denuncias la Subtel decidió iniciar una investigación que actualmente se mantiene en curso. Parte de las acciones consiste en esperar entre 30 y 60 días para comprobar que los supuestos números telefónicos de prepago traspasados muestren tráfico.

De comprobarse esta infracción, la compañía de telecomunicaciones controlada por América Móvil, arriesga multas de hasta 1,000 UTM. Ésta es una de las 14 investigaciones que el ente fiscalizador abrió en contra de Claro. Las 13 restantes son por fallas técnicas, levantamiento de antenas sin autorización y por falta de transparencia. Esto último se refiere a la negativa de la compañía a entregar información cuando ha sido requerida por Subtel.

Si la sentencia se da en contra de la firma, ésta arriesga multas de hasta 3,400 UTM, por cada cargo, pues en todos estas infracciones hay reincidencia. La firma podría llegar a pagar multas por hasta 44,200 UTM, es decir, cerca de 3.6 millones de dólares.

Otra de las investigaciones que Subtel lleva en contra de Claro es por entorpecer la portabilidad numérica móvil durante la primera semana del programa. La compañía habría demorado la portación de clientes al retrasar el envío del código de desbloqueo, necesario para que la otra compañía que recibe al cliente pueda concretar la portación. En total, habrían sido 3.000 las portaciones que fueron pospuestas.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica