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Expertos prevén el regreso de un fenómeno de "El Niño" histórico para 2026

El último boletín de la OMM señala que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial están aumentando a un ritmo acelerado.

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Este fenómeno climático recurrente va mucho más allá de la simple previsión meteorológica. Sus efectos alteran patrones de lluvia, temperaturas extremas, producción agrícola, sistemas energéticos y cadenas de suministro en todo el mundo.

Nelly Toche

El sistema climático global se encuentra en un punto de inflexión. Tras un breve periodo de condiciones neutras a principios de año, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y especialistas del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la UNAM, cada uno por su lado, han emitido una advertencia: el fenómeno de El Niño regresará entre mayo y julio de 2026, con el potencial de convertirse en un evento de intensidad histórica.

El último boletín de la OMM señala que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial están aumentando a un ritmo acelerado. Esta transición marca el fin definitivo del ciclo de La Niña y amenaza con reconfigurar los patrones de precipitación y temperatura en casi todo el planeta durante el próximo trimestre.

Un episodio de magnitud histórica

Wilfran Moufouma Okia, jefe de predicción climática de la OMM, confirmó que los modelos actuales muestran una coincidencia inusual y un nivel de confianza elevado. "Los modelos climáticos apuntan claramente en la misma dirección: la instauración de un episodio de El Niño que cobrará mayor fuerza en los meses siguientes", afirmó.

Aunque la OMM evita el término "superepisodio" por no ser una clasificación técnica oficial, el Dr. Francisco Estrada Porrúa, coordinador del PINCC de la UNAM, fue más allá en su análisis. Según el académico, el fenómeno podría alcanzar una magnitud comparable con los episodios más devastadores registrados desde que existen mediciones instrumentales, citando los años 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.

“Lo altísimamente probable es tener un fenómeno de El Niño con intensidad de moderada a alta; pero probablemente pudiera ser un evento histórico”, advirtió Estrada Porrúa.

Esta intensidad se ve exacerbada por la "barrera de predictibilidad de la primavera". Si bien los pronósticos suelen ganar fiabilidad absoluta después de abril, las señales actuales son tan robustas que los científicos ya anticipan anomalías térmicas globales que podrían acercar al planeta a un aumento de 1.8 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales para 2027.

Impacto global: Un mundo bajo estrés térmico

El Niño se caracteriza por el calentamiento de las aguas del Pacífico central y oriental. Este cambio altera la atmósfera a escala global, provocando efectos en cadena que varían según la región:

  • América del Norte y Central: Se esperan temperaturas superiores a lo normal, especialmente en el sur de Estados Unidos, México y el Caribe.
  • América del Sur: Mientras el sur del continente suele experimentar un aumento de lluvias, regiones del norte y zonas de la Amazonía podrían enfrentar sequías.
  • Asia y Oceanía: Australia, Indonesia y el sur de Asia se preparan para periodos de sequía prolongada, elevando el riesgo de incendios forestales.
  • África: El Cuerno de África podría recibir precipitaciones por encima de la media, un alivio agridulce para zonas propensas a inundaciones.

México ante la incertidumbre

Para México, el regreso de El Niño plantea un escenario de doble riesgo. Tradicionalmente, un evento fuerte se traduce en sequía para gran parte del territorio nacional. Sin embargo, Estrada Porrúa señala que el cambio climático antropógeno está alterando las reglas del juego.

Estudios recientes sugieren que, bajo estas nuevas condiciones, el verano podría traer lluvias extremas en el centro y norte del país, rompiendo los patrones históricos. Además, la costa del Pacífico mexicano se encuentra en una situación de vulnerabilidad crítica. El calentamiento anómalo del océano frente a Baja California y California proporciona el combustible necesario para la intensificación rápida de huracanes.

“Si estas condiciones se mantienen hacia el inicio de la temporada, el calor del océano será una fuente de energía masiva para los sistemas ciclónicos”, explicó el investigador de la UNAM. Curiosamente, mientras el Pacífico se vuelve más activo, El Niño suele dificultar la formación de huracanes en la cuenca del Atlántico.

El factor del Cambio Climático

Una de las aclaraciones más importantes de la OMM es que, si bien el cambio climático no parece aumentar la frecuencia de El Niño, sí actúa como un amplificador de sus efectos. Al haber más calor y humedad atrapados en el sistema por los gases de efecto invernadero, los fenómenos extremos como las olas de calor y las tormentas intensas disponen de "más energía".

Cabe recordar que 2024 fue el año más cálido registrado precisamente por la combinación del último episodio de El Niño y el calentamiento global. El nuevo evento proyectado para 2026-2027 podría añadir hasta 0.3 grados adicionales a la temperatura media global de forma temporal.

La urgencia de la prevención

Ante la inminencia de este fenómeno, los expertos instan a gobiernos, agricultores y administradores de recursos hídricos a actuar con celeridad. La capacidad de anticipar riesgos depende de la exactitud de estos boletines climáticos, pero la respuesta operativa recae en las políticas locales.

Estrada Porrúa concluye que los registros históricos ya no son una guía suficiente para el futuro. "La posible intensificación de El Niño obliga a revisar los esquemas tradicionales de prevención y adaptación climática", subrayó, enfatizando la necesidad de fortalecer la investigación y los sistemas de alerta temprana en México para proteger la seguridad alimentaria y la infraestructura ante un evento que promete ser, cuando menos, extraordinario.

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Nelly Toche

Periodista de ciencia en la sección Arte, Ideas y Gente de El Economista. Cuenta con maestría en periodismo sobre Políticas Públicas por el CIDE y es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVM.

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