La Comisión Federal de Electricidad (CFE) cerró el 2018 con utilidades netas de 27,273 millones de pesos, que representaron una disminución de 80,334 millones de pesos o 75% en comparación con el año anterior.

Esto, a pesar de que la empresa tuvo ingresos por 553,385 millones de pesos, superiores en 13% a los del 2017, derivado de un aumento en los ingresos por comercialización de gas natural a terceros por parte de la filial CFEnergía, cuyas ventas se ubicaron en 37,600 millones de pesos, además de que la estatal recibió un aumento en los subsidios del gobierno federal para los usuarios domésticos de bajo consumo, mismo que fue de 16,300 millones de pesos, mientras que las ventas de energía de la empresa se ubicaron en 16,000 millones, detalló la estatal eléctrica.

Con este resultado, la estatal eléctrica acumuló tres años consecutivos con utilidades operativas al cierre de cada ejercicio, luego de que en el 2015 tuvo las mayores pérdidas en su historia por 93,912 millones de pesos negativos, duplicando entonces las pérdidas del año anterior.

Sin embargo, los costos de operación se elevaron a 520,845 millones, con un incremento de 18% en relación con el año anterior.

Según la empresa, sus costos aumentaron en el 2018 principalmente porque se elevó el costo de ventas de combustibles a terceros en 2,700 millones de pesos en comparación con el año anterior, ubicándose en 31,900 millones de pesos.

En el 2018, la demanda de energía aumentó 1.3%, con lo que también aumentó en 51,391 millones el costo de los combustibles utilizados para la generación de energía, así como la energía adquirida a terceros y los costos que desembolsó por el uso de los gasoductos para transporte.

Además, la baja producción de gas de Petróleos Mexicanos (Pemex), que según la petrolera cerró el año en 3,886 millones de pies cúbicos diarios en promedio, con una caída anual de 8%, “conllevó al incremento en el consumo de gas natural licuado de importación, el cual es más caro en 290% que el gas continental” aseguró la CFE.

Más energía de terceros

En el reporte a inversionistas, la estatal denunció que la energía adquirida a productores independientes fue de 259 gigawatts, que equivale a 101% de la energía que comercializó la estatal en el 2017.

Con ello, el costo de estas compras a privados en el esquema de productores independientes de energía se incrementó en 8,300 millones de pesos, mientras que la energía adquirida a terceros y en el mercado mayorista subió en aproximadamente 29,000 millones, mientras que el costo de transporte de gas tuvo incremento de aproximadamente 12,400 mdp comparado con el año anterior.

Los costos de financiamiento fueron de 28,495 millones de pesos, superiores en aproximadamente 15,519 millones al año anterior, los cuales se explican principalmente por la disminución en las utilidades cambiarias del orden de 10,000 millones, debido a una menor apreciación del peso frente al dólar en el año y a un aumento en el costo de intereses por aproximadamente 6,000 millones de pesos.

En tanto, los pasivos totales de la CFE al cierre del año pasado se ubicaron en 943,000 millones de pesos, con lo que disminuyeron ligeramente en relación con los 956,085 millones reportados en el 2017. De éstos, el renglón de pasivo laboral representó poco más de la tercera parte: un total de 33,289 millones, con lo que disminuyó también en contraste con los 361,780 millones de pesos al cierre del 2017.

El patrimonio de la empresa mejoró en 9% en relación con el que reportó al cierre del año anterior, ubicándose en 668,607 millones de pesos.

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