La industria automotriz mexicana cerró el 2012 como el mejor año en su historia, ya que se estima un crecimiento de 12.4% comparado con el año previo, dato que la coloca en cifras récord en producción y exportación, además de convertirse en el principal generador de divisas netas para México, con un monto superior a los 34,500 millones de dólares, informó Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Pese a ello, nuestro país seguirá disputando a Brasil un escaño más en el ranking mundial en fabricación de vehículos y se mantendrá en la posición octava, pese a que la nación sudamericana presentó una caída en la manufactura -ensambla más de 3 millones de vehículos por año-, mientras que México estaría cerrando el 2012 con la fabricación muy cercana a dicho monto.

En el país se invirtieron más de 15,000 millones de dólares para la instalación de nuevas plantas y las ampliaciones de plataformas vehiculares durante el sexenio pasado, monto que permitirá al país 3 millones 600,000 unidades en los próximos dos años.

Nuestro país estaría cerrando el 2012 con la producción de 2 millones 900,000 automóviles, de los cuales 80% de ese ensamble está destinado a los mercados del exterior. De cada 100 vehículos producidos en el mundo, 3 fueron ensamblados en México, explicó el Presidente de la AMIA.

Las exportaciones son 29% superiores al valor de las exportaciones de petróleo de crudo registradas en el 2011, en tanto generó 184% más divisas que las producidas por los ingresos turísticos (11,663 millones de dólares).

Comparado con las exportaciones de petróleo, con las divisas que obtenemos por las remesas y por el turismo, el sector automotriz sigue consolidado como el sector que más divisas netas trae al país , aseguró Solís.

MERCADO INTERNO, GRAN PENDIENTE

El gran pendiente del sector es el mercado interno que se encuentra rezagado 10 años, pues mantiene cifras similares a las del 2002, advirtió el dirigente de las armadoras.

La reactivación del mercado interno puede dar la generación de más de 300,000 empleos, además de importantes inversiones , refirió Solís al destacar que este punto encabeza la lista de retos.

Igualmente, la industria tiene el reto de escalar en la cadena de valor. Hacer un programa para que entre de manera definitiva a la ingeniería de diseño, investigación y desarrollo. México tiene la oportunidad enorme, pero se tiene que regresar a los incentivos que sean efectivos como los estímulos fiscales en investigación y desarrollo , apostó Eduardo Solís.

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