Dos indicadores adelantados del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) reflejaron que la economía mexicana tiene menos debilidad, al anticipar el rumbo de la tendencia de la producción de manufacturas, consumo y servicios.

Por una parte, el Indicador IMEF Manufacturero aumentó en septiembre 1.1 puntos, para ubicarse en 46.4 unidades; pero se mantuvo en zona de contracción (<50) por 16 meses consecutivos.

Por otro lado, el Indicador IMEF No Manufacturero registró en septiembre un aumento de 2.6 puntos, para cerrar en 49.3 unidades y ubicarse en zona de contracción por octavo mes consecutivo.

Para su medición, el Indicador IMEF varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50) de la actividad económica.

“Las cifras del indicador IMEF Manufacturero y No Manufacturero de septiembre mostraron mejoras respecto a agosto, si bien ambos índices se ubican todavía en zona de contracción. Las mejoras fueron más notorias en el sector no manufacturero, que se encuentra más cerca de llegar al umbral de 50 puntos, sobre todo al ponderar por tamaño de empresa”, explicó el IMEF.

Por su parte, el sector manufacturero, si bien se encuentra más lejos del umbral, al ponderar por tamaño de empresa, ya se ubica en expansión.

“Esta información sugiere que durante el tercer trimestre del año se registró una menor debilidad de la actividad económica y que las empresas de mayor tamaño son las que están recuperándose con mayor rapidez del choque adverso sin precedente que implicó la pandemia”, añadió.

Prácticamente todos los sectores han comenzado un proceso de recuperación, conforme se relajan las medidas de distanciamiento social y las actividades se acercan gradualmente a la normalidad, ante la pandemia de Covid-19.

Sin embargo, el ritmo de recuperación ha variado significativamente entre sectores. El sector exportador, arrastrado por la fuerza de las manufacturas en Estados Unidos, registra la recuperación más vigorosa: como consecuencia de tres meses de crecimiento secuencial elevado, la diferencia con su nivel de hace un año se ha reducido de 54.4% en mayo a 5.0% en agosto.

Asimismo, expuso el IMEF, la demanda interna se ha recuperado a menor velocidad que las exportaciones.

En julio, las ventas al menudeo reportadas por el Inegi registraron una caída anual de 12.7%, comparada con una baja de 21.4% en el segundo trimestre; en agosto las ventas a tiendas iguales reportadas por la ANTAD tuvieron una variación anual real de -6.8 por ciento.

Para la inversión privada se espera una recuperación más débil, considerando que su caída en la crisis fue mayor y que su tendencia previa a la llegada a la crisis ya era decreciente. Si bien no se cuenta con indicadores oportunos para el tercer trimestre, a junio la inversión se ubicaba 25.2% por debajo de su nivel del año previo.

Las importaciones de capital, que suelen comportarse como un indicador adelanto del comportamiento de la inversión, tuvieron cierta mejora en julio y agosto, reduciendo su caída anual de 18.4% en junio a 17.0% en agosto.

Por su parte, el sector construcción pasó de una caída anual de 25.9% en junio a una de 23.7% en julio.

roberto.morales@eleconomista.mx

kg