China eliminará el límite a la propiedad extranjera de las empresas automotrices locales para el 2022, de acuerdo con autoridades chinas, citadas por medios internacionales.

De conformidad con las leyes de China, la fabricación de vehículos automóviles completos, vehículos de uso especial y motocicletas, al menos en 50% de las acciones, debe pertenecer a ciudadanos chinos.

Un inversor extranjero puede establecer, como máximo, dos empresas conjuntas de capital en China continental con el fin de fabricar las mismas categorías de vehículos completos, es decir, las categorías de automóviles de pasajeros, de vehículos comerciales o de motocicletas.

La nueva medida eliminará los topes de propiedad extranjera para las compañías que fabrican vehículos híbridos y completamente eléctricos en el 2018, para las de vehículos comerciales en el 2020 y para los automóviles en general en el 2022. En el 2017, según estimaciones de Scotiabank, en China se vendieron 23.3 millones de automóviles, mientras que en Estados Unidos la cifra fue de 17.8 millones de unidades.

El gobierno chino ha identificado una serie de industrias donde el Estado debería tener control total o donde el Estado debería dominar. Éstos incluyen automóviles, aviación, banca, carbón, construcción, tecnología ambiental, tecnología de la información, seguros, medios, metales (como el acero), petróleo y gas, electricidad, ferrocarriles, transporte marítimo, telecomunicaciones y tabaco.

Según la agencia Reuters, China impuso restricciones en 1994, lo que impidió que los fabricantes extranjeros de automóviles tuvieran más de 50% de participación en una empresa local. Obligar a los fabricantes de automóviles extranjeros a trabajar con empresas chinas fue pensado para ayudar a las compañías locales.

El país impuso una garantía temporal al sorgo de Estados Unidos el martes, después de que Washington prohibió el lunes a las compañías estadounidenses vender partes a la compañía telefónica china ZTE Corp.

Reuters agregó que, de acuerdo con analistas, los principales beneficiarios de la apertura del mercado automotor, al menos en el corto plazo, serían los fabricantes de vehículos enfocados en nuevas energías, incluido el estadounidense Tesla, quien ha estado buscando establecer su propia planta en Shanghai.

Pekín también eliminará los límites a la propiedad extranjera en las industrias de construcción naval y aeronáutica, dijo la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. Para los fabricantes de automóviles eléctricos, así como para las compañías que fabrican aviones de pasajeros, helicópteros y drones planea quitar los límites este año.

El diario The New York Times publicó que abrir el sector del automóvil eléctrico es una ventaja potencial para Tesla Motors, que ya ha identificado un sitio en Shanghai para una fábrica, pero no ha querido un socio por temor a perder el control de su tecnología.

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