En un escenario donde empresas como Latam Airlines y Falabella reducen sus negocios en Argentina, el grupo chileno CCU aumentó su apuesta en dicho país y anunció, en un acto oficial junto al presidente Alberto Fernández, que invertirá 57 millones de dólares  en Cervecería Luján.

De esta manera, la compañía duplicará la capacidad productiva de su planta cervecera ubicada en la provincia de Buenos Aires a más de 200 latas por minuto, aportando más de 40 empleos directos y 500 indirectos. Con el desembolso, busca potenciar la elaboración de sus marcas locales Imperial y Schneider, y de las internacionales Heineken, Grolsch y Warsteiner. Además, buscará más oportunidades para sus exportaciones.

A la ceremonia asistió el gerente general de CCU, Patricio Jottar, quien indicó que “durante este tiempo hemos invertido más de 800 millones de dólares para hacer crecer al país. Buscamos ser un socio activo en el desarrollo del país y de su gente”, expresó.

La firma ligada al grupo Luksic instalará una moderna tecnología para la elaboración de cervezas. La inversión anunciada implica la puesta en marcha de nuevas salas de cocimiento, tanques de fermentación y reposo, línea de envasado, almacén de repuestos e insumos, nave logística.

El grupo chileno es el segundo jugador del mercado doméstico de cervezas, con una participación de mercado de más del 30%, detrás de Cervecería y Maltería Quilmes, filial del gigante global AB InBev, cuyo share está por encima del 60 por ciento.