En la actualidad, 90% del presupuesto de la Secretaría de Energía (Sener) se destina a promover energías fósiles, es decir a actividades que generan el problema del calentamiento global, afirmó la coordinadora del Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe (GFLAC), Sandra Guzmán.

Al participar en la Jornada de la Transparencia Climática, en la que estuvieron expertos en temas relacionados con el calentamiento global y el cambio climático, destacó que la inclusión de la transparencia en el Acuerdo de París fue una batalla ganada de la sociedad civil y diferentes gobiernos que reconocieron que sin información va a ser muy difícil avanzar para el cumplimiento de los objetivos a los que nos hemos comprometido como comunidad internacional, como la estabilización del calentamiento global en 1.5 grados centígrados.

La activista expuso que es muy importante conocer quiénes están haciendo avances y quiénes están fallando para identificar cómo vamos a cerrar esas brechas que, al final del día, tenemos que cerrar de manera colectiva.

Mencionó que, en México, el hecho de que el tema de la transparencia se haya integrado a la Ley General de Cambio Climático fue un avance muy importante y también una batalla ganada de diferentes actores que tienen claro que contar con información precisa sobre el cambio climático nos va a dar más herramientas para tomar mejores decisiones.

Por su parte el director ejecutivo de Transparencia Mexicana (TM) Eduardo Bohórquez, dijo que, en materia de cambio climático, tenemos el reto permanente de estructurar y publicar la información de manera que sea útil para comunidades, grupos organizaciones, gobiernos, comunidad internacional y empresas.

Es muy importante porque es una de las agendas en donde si los datos no están bien, si las mediciones no son las correctas, si los sistemas de información no son públicos, abiertos, si no se tienen los formatos necesarios nos va a tomar tiempo cumplir con los objetivos que nos hemos dado como humanidad y como países y va a comprometer la eficacia y eficiencia de muchos de los procesos involucrados, abundó.

Aclaró que la transparencia no resuelve ni la integridad de las políticas públicas, ni la honestidad del trabajo realizado. “Es necesario que haya muchos ojos acompañando estos procesos para corregir lo que no esté funcionando y las políticas que no estén dando los resultados que se esperan”.

En su opinión, tenemos que transparentar lo sustantivo, pero también asegurarnos que el gasto en esta materia se haga con integridad, sin importar el monto y origen de los presupuestos.

Cada peso que se invierta en la acción climática tiene que ser extraordinariamente vigilado, cuidadosamente aplicado, evitando a toda costa duplicidad en los trabajos realizados porque van a ser inevitablemente escasos en los próximos años ante otras demandas que la salud pública ha impuesto a las naciones, indicó.

Adriana Lobo, directora ejecutiva del Instituto de Recursos Mundiales de México WRI México, planteó que la crisis sanitaria generada por la pandemia de la Covid-19 agudizó la crisis ambiental y social en materia de equidad.

Hoy, más que nunca, es necesario enriquecer los mecanismos de coordinación de financiamiento y de rendición de cuentas y para lograrlo se necesitan mayores capacidades de los distintos actores para generar y difundir información de manera clara y oportuna.

Dijo que, en materia climática, México ha sido pionero en la construcción de un marco institucional que promueve la generación de datos e información robustos para la toma de decisiones en todos los niveles y la aplicación y su fortalecimiento es significativo.

Un ejemplo de ello es el Sistema de Información de Cambio Climático previsto en la ley en la materia, que permite fortalecer las políticas a través de la sistematización de datos de las emisiones de gases de efecto invernadero y vulnerabilidad en México, a la vez que promueve la rendición de cuentas.

A su vez, Adrián Fernández director de Iniciativa Climática de México planteó que el tema de la transparencia tiene unos pendientes importantes en el seno de las decisiones y discusiones de cambio climático.

Destacó que los países tienen que rendir cuentas no solo ante sus propias poblaciones sino ante la comunidad internacional en materia de cambio climático.

En ese sentido indicó que es muy importante que los países vayan reportando el cumplimiento de los acuerdos a los que se comprometieron para contribuir a la disminución del calentamiento del planeta.

En diciembre de 2015, alrededor de 196 países, entre ellos México, establecieron el Acuerdo de París, que es un tratado internacional sobre el cambio climático y que entró en vigor en 2016, que tiene como objetivo limitar el calentamiento global por debajo de 1.5 grados centígrados en comparación con los niveles preindustriales

En 2020, los países presentaron sus planes de acción climática conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC).

diego.badillo@eleconomista.mx