Con el programa Saber Nutrir, destinado a los niños que cursan la educación básica en 10 estados del país, la Fundación Herdez le apuesta al futuro, pues al enseñarles cómo alimentarse de manera correcta para conservar la salud, les genera hábitos alimenticios que perduran hasta la edad adulta, un programa en línea con la idea de infancia en destino .

Eugenia Ortiz Rubio, gerente general de Responsabilidad Social y Servicios Corporativos de Herdez, explicó que la esencia de Saber Nutrir consiste en establecer hábitos alimenticios en los niños, pues es la etapa de la vida de una persona cuando se pueden generar hábitos sanos .

Al respecto, Eduardo González Esquerro, gerente de Mercadotecnia de Grupo Herdez, precisó: Si se empieza desde la niñez, se tendrá una población adulta más sana, y sus efectos en los costos en la salud van a ser brutales. Hoy, más de 60% del gasto público que se destina a salud, para el tratamiento de enfermedades que se pueden mitigar a través de una educación alimentaria desde la niñez: se llega más sano en la edad adulta .

Para la operación de este programa, la fundación aporta 22 millones de pesos al año; además ha realizado alianzas con la SEP de los 10 estados en donde opera el programa, así como con la empresa Estratégika, responsable de operarlo mediante 55 profesionales de la nutrición y chefs. En cada escuela participa con pláticas de una hora durante cinco días.

Consistencia en el tiempo

Eduardo González explicó que la responsabilidad social de Grupo Herdez es consistente en el tiempo, no es por moda, sino que mediante la creación de la Fundación Herdez en 1987 ha desarrollado programas que inciden en la población más vulnerable del país, y que a sus 23 años de existencia ha aprendido a ser más eficiente: evoluciona sus programas.

El programa Saber Nutrir participa de esta evolución, el cual surge en el 2006 como Herdez Nutre para combatir la desnutrición; en el 2007 la Fundación realiza un convenio con la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos con la gestión de donativos en especie; y es en el 2011 evoluciona a Saber Nutrir.

En el 2012, el programa Saber Nutrir supera la meta de 1 millón de horas de educación alimentaria. En el 2013 Saber Nutrir implementa el modelo de seguridad alimentaria en 10 comunidades de la zona mazahua en el Estado de México.

En el 2014, establece un convenio con la Universidad de Chapingo para crear un Banco de Germoplasma para conservar las semillas por 10 años con la ayuda genera seguridad alimentaria en esta región; y une esfuerzos con Child Fund para combatir la desnutrición en tres comunidades de Tapachula, Chiapas.

Al 2015, Saber Nutrir suma 4 millones de horas impartidas en educación alimentaria. El año pasado impartió 1 millón 24,680 horas en 447 escuelas, beneficiando a 162,429 niños, 8,110 profesores y 210,932 padres de familia.

Manos a la obra

La Fundación Herdez mostró el caso de Guadalajara de su programa Saber Nutrir, el cual imparte en una de las escuelas primarias del sector en las que complementa la educación en alimentación que imparte la SEP en Jalisco, del sector seis en la que se atienden a 1,500 alumnos. En esta zona metropolitana hay 12,000 escuelas de educación básica, agrupadas en seis zonas escolares, donde cada una incluye a 15 escuelas.

La primera tarea es pesar y medir a los alumnos. El siguiente paso fue una plática didáctica basada en el plato del buen comer, donde con ayuda de un semáforo los alumanos detectan los alimentos: la luz verde corresponde a frutas y verduras, de las que sugiere comer cinco porciones el día.

La luz amarilla se identifica con los cereales (trigo, arroz, maíz, avena) y con tubérculos y carbohidratos que dan energía. Y la luz roja se asocia a las leguminosas que aportan proteínas al organismo.

En suma, los tres pasos para una vida saludable consisten en alimentación, agua y ejercicio. Así de simple. Una alimentación que según la Fundación Herdez tiene el costo de 6 pesos por persona.

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