El regulador de las telecomunicaciones de Brasil aprobó este lunes la venta de la operadora GVT a Telefónica Brasil. La transacción será por alrededor de 9,300 millones de dólares, según el acuerdo anunciado en septiembre por Telefónica España y la francesa Vivendi, controladora de GVT.

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) afirmó que la transferencia de acciones para saldar la operación requerirá de una segunda etapa de análisis, donde se revisará si la empresa fusionada cumple con mantener los planes de servicio y los contratos comerciales actuales de GVT por un periodo mínimo de 18 meses.

Anatel necesita que Telefónica Brasil se comprometa a mantener las actuales condiciones de los contratos en servicios individuales e integrados de telefonía fija, internet de banda ancha y televisión por cable.

Otra exigencia del regulador, cuyo cumplimiento se verificará en la segunda etapa de análisis, es el mantenimiento de la actual cobertura geográfica de los servicios de GVT.

Anatel obligó a Telefónica a presentar dentro de 90 días un plan de expansión de la cobertura de la red de servicio en al menos diez lugares no atendidos fuera del Estado de São Paulo. Esto debe llevarse a cabo en los próximos tres años. Esta condición no representará un gran impacto en el plan de inversiones de Telefónica , dijo el relator del proceso de compra en la Anatel, el consejero Igor de Freitas.

La decisión de la autoridad menciona especificamente los municipios Votorantim, Arujá, Várzea Paulista y Suzano, lugares donde podría haber algún tipo de concentración de mercado.

El 19 de septiembre pasado, el Consejo de Administración de Vivendi aceptó la oferta de la española Telefónica para vender su filial en Brasil, GVT. Como parte de la operación, Vivendi recibirá 7.4% de capital en Telefónica Brasil.