El Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba informó que el accidente de Cubana de Aviación, ocurrido el 18 de mayo de 2018, se debió a errores de la tripulación (mexicana), lo que llevó a la pérdida de control y desplome de la aeronave durante la etapa de despegue, lo que provocó la muerte de más de 100 personas.

De acuerdo con el órgano regulador de dicho país, los datos aportados por los registradores de vuelo (cajas negras) de la aeronave y el resultado obtenido de la caracterización de los estándares aeronáuticos para este vuelo arrojan que la causa más probable del accidente fueron las acciones de la tripulación y sus errores en los cálculos de peso y balance, lo que implicó la pérdida de control.

El Instituto reconoció la cooperación de todo el pueblo y de las instituciones durante la investigación, así como de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, el fabricante Boeing de Estados Unidos y la autoridad aeronáutica de México.

Cabe recordar que la aeronave B-737-200, matrícula XA-UHZ, pertenecía a aerolínea Damojh, fletada con su tripulación mexicana por la empresa Cubana de Aviación.

En dicho vuelo se encontraban el comandante del vuelo, capitán Jorge Luis Núñez Santos, el primer oficial capitán Miguel Ángel Arreola Ramírez, la sobrecargo mayor María Daniela Ríos y las sobrecargos Abigail Hernandez García y Beatriz Limón García, y el técnico en mantenimiento Marco Antonio López Pérez.

Dicha aeronave se dirigía del Aeropuerto "José Martí" de La Habana, Cuba, al aeropuerto de la ciudad de Holguín, y transportaba 109 pasajeros.

Tras dicho suceso, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) suspendió las operaciones de Aerolíneas Damojh.

En julio pasado, la empresa Global Air informó que tras realizar la investigación correspondiente sobre el accidente de Cubana de Aviación, se concluyó que este se debió a un error humano.

El director general de la empresa, Manuel Rodríguez Campo, precisó en su momento que se obtuvieron los datos de los registros de voz y vuelo de la aeronave accidentada, además se procedió a reconstruir el vuelo en un simulador para reproducir las maniobras que la tripulación realizaba durante la operación.

“Los datos revelan que la tripulación despegó la aeronave en un ángulo de ascenso muy pronunciado, creando una falta de sustentación que trajo como consecuencia el desplome de la aeronave”, afirmó.