Las asociaciones sindicales de Sobrecargos de Aviación (ASSA) y Pilotos Aviadores (ASPA) optaron por apoyar a Grupo Aeroméxico en su plan de reestructura financiera y, hasta el cierre de la edición de este miércoles 27 de enero, había una mayoría de votos de los trabajadores para firmar los acuerdo con la empresa que busca mantenerse en el aire por los próximos años.

Luego de intensas negociaciones, las dirigencias sindicales presentaron a sus asambleas la propuesta que contempla una reducción en los gastos por 200 millones de dólares en el caso de sobrecargos y de 350 millones de dólares con los pilotos, además de establecer novedosos esquemas que les permitirá mantener revisiones permanentes sobre la situación financiera de la empresa.

Cabe señalar que todas las concesiones que se otorgaron, por un tiempo de cuatro años, serán reconocidas como un crédito en Nueva York en favor de los trabajadores, y desde el punto de vista mercantil podrá negociarlo como un instrumento financiero para cometerlo en el mercado, además de tener de manera complementaria una participación de las utilidades y que quedará como una regla futura.

Lo anterior, es reconocido por los trabajadores como favorable, pues ante una crítica situación por la que atraviesa la industria aérea en el mundo, “es una ganancia que los cambios no sean permanentes, como sí ocurrió en la industria en Canadá o Estados Unidos”, sostuvieron.

Grupo Aeroméxico deberá informar en breve los cambios que se lograron con los trabajadores, a fin de seguir con su proceso de reestructura con el fondo Apollo bajo el Capítulo 11 de las leyes estadounidenses.

kg