La Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que por más de 89 años se mantuvo como la dependencia rectora en la entrega, refrendo y revocación de concesiones, así como el interlocutor directo con la industria de la radiodifusión en México previo a la aprobación de la reforma de telecomunicaciones, en 2013, tampoco supo de los lazos de parentesco que los líderes de la empresa Tecnoradio mantienen con actores ya establecidos de ese sector.

De esta manera, así fue que la SCT entregó sin mayor investigación una opinión no vinculante a Tecnoradio, documento con el cual esta compañía se presentó ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones el 21 de diciembre del 2016 para proseguir con su participación en la puja de espectro para crear nuevas estaciones de radio en el país por la vía de licitación, la primera que se realiza en los 93 años de historia que a la fecha liga la radio mexicana.

En el expediente P/IFT/EXT/300517/125 se explica que la SCT entregó a Tecnoradio su beneplácito para que este interesado pudiera competir por lotes de espectro radioeléctrico, de los que resultó participante ganador de 37 frecuencias, 34 para emisoras en FM y 3 para la AM, pero cuyos pagos incumplió, alrededor de 287.5 millones de pesos por el conjunto de todos esos paquetes.

La versión pública del expediente señala que en la sesión del IFT del 30 de mayo -en la que el pleno descalificó a Tecnoradio por los impagos y sus nexos con otros actores de radio, cuando se había mostrado como nuevo jugador y por lo que había logrado beneficios contemplados en las bases de la licitación-, los comisionados se cuestionaron implícitamente porqué la SCT también avaló a Tecnoradio teniendo más conocimiento de una industria como lo es la radio comercial y además hasta dónde debía considerarse como opinión vinculante válida las decisiones que esa dependencia tome en la materia, más cuando la misma SCT se deslindó repentinamente de todo el caso Tecnoradio-IFT y después a través de un comunicado.

Aquel 30 de mayo, tres comisionados trataron directamente el tema de la opinión no vinculante de la SCT y uno más abordó someramente el punto.

La Secretaría de Comunicaciones se excusó de entrar en el tema con el argumento de que es competencia del regulador, el IFT, identificar posibles relaciones de los nuevos interesados en ingresar a las telecomunicaciones y la radiodifusión con empresas ya establecidas.

La SCT no puede solicitar más información que la que el IFT requirió a los participantes de la licitación conducida por dicho organismo autónomo. Mucho menos, puede sustituir al IFT en su función de determinar una posible relación o conflicto de interés de los participantes en la licitación con algún Agente Económico Preponderante o con otros integrantes de la industria , escribió la dependencia en su comunicado del 18 de mayo pasado, dos semanas antes de que el IFT, en medio del escándalo mediático, decidiera descalificar a Tecnoradio.

Días después, el 24 de mayo, el recién nombrado subsecretario de Comunicaciones, Edgar Olvera, declaró a los medios que no es la labor de la STC verificar las relaciones entre firmas del sector. La SCT tiene que respetar esa función del Instituto y que no le dio la ley a la Secretaría, entonces ésta le apoya con una opinión técnica que no es vinculante y le proporciona la información que tiene , dijo entonces el funcionario en el congreso LatSat 2017.

El pleno del IFT reconoció que la SCT no está obligada por ley a informarle sobre potenciales irregularidades que hubiese encontrado en la participación de un agente, pero coincidió que moralmente pudo haberlo hecho, con el objetivo de despejar de cualquier piedra el andar de la licitación de radio, ahora próxima a concluir con la entrega en los próximos días de cuando menos 122 títulos de concesión a los participantes ganadores.

¿Esto quiere decir que la SCT estaría obligada a darnos cierta información, por ejemplo, en el parentesco de los participantes en la licitación? A mi entender no, sin embargo, podría hacerlo , comentó el comisionado Mario Fromow, uno de los tres que abiertamente hablaron del tema Tecnoradio-SCT, a sus colegas del pleno. No tanto una obligación, pero sí, a mi entender tendría los conductos para en determinado momento proporcionarnos esta información .

La plática no pudo abundar más en el tema y prosiguió con lo relacionado a los siguientes puntos de la agenda propuesta, debido a la deficiente conexión de Internet de 49 euros que el comisionado presidente, Gabriel Contreras, había contratado para una gira de trabajo por Portugal.

Hay quien quisiera ver al IFT con otros intereses: Gabriel Contreras