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Lo hizo una vez más
Steve Jobs, Presidente de Apple Computers, es uno de los emprendedores que ha dejado honda huella y es fuente inagotable de inspiración para millones de jóvenes del mundo.
En un mundo en que el espíritu emprendedor es cada vez más apreciado y constituye una de las fuentes de riqueza más importantes, existe un emprendedor que se distingue de todos, pues además de reconocerse a sí mismo como un eterno emprendedor, no cesa de sorprender al mundo con sus avances tecnológicos.
Hace dos días, en la Conferencia Macworld que se celebra en San Francisco, este emprendedor introdujo la computadora portátil más delgada del mundo, la Macbook Air, que pesa sólo 1.3 kilos y tiene un espesor de entre 4 mm en su parte más delgada y 1.9 cm. en la más gruesa.
En años anteriores sus productos iPod y iPhone provocaron una revolución tecnológica . ¿Sabe ya a quién me refiero?
Adivinó, Steve Jobs, Presidente de Apple Computers. Él es uno de los emprendedores que ha dejado honda huella y es fuente inagotable de inspiración para millones de jóvenes de Estados Unidos y otros países, que siguen sus pasos intentando emularlo.
Aquel que tenga duda de la contribución de Jobs al fortalecimiento y exaltación del espíritu emprendedor, sólo lea su famosísimo discurso del 12 de junio de 2005 en la Universidad de Stanford.
Le aseguro que comprenderá entonces la importancia de su contribución al mundo del emprendimiento y de lo que significa para una nación contar con emprendedores de la talla de Jobs.
El mensaje de Steve Jobs a los emprendedores puede resumirse en enseñanzas derivadas de tres etapas importantes de su vida, algunas dolorosas.
La primera es que, aunque en el momento actual algunas acciones que por intuición desea usted realizar, no parezcan tener conexión o ningún sentido, dentro de algunos años, en retrospectiva, se dará cuenta que en realidad todos los puntos estaban conectados y que sus acciones del pasado tenían que darse para que usted pudiera alcanzar el éxito.
La segunda es que tiene usted que encontrar la actividad que realmente ame realizar y si aún no la tiene, entonces no se detenga, búsquela incansablemente hasta encontrarla, pues sólo así será feliz.
La tercera es que nuestro tiempo en la tierra es limitado, así que no debemos malgastarlo por decisiones que otros tomen, ni debemos permitir que los dogmas nos limiten.
Debemos ser siempre agentes de cambio y tener el coraje de seguir a nuestro corazón y a nuestra intuición.
*Director Ejecutivo de Incubadoras y Aceleradoras del Sistema Tecnológico de Monterrey
agonzalez57@gmail.com