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¿Gastaste más de la cuenta en diciembre?
Que no te pese la cuesta de enero

Que no te pese la cuesta de enero
Terminaron las posadas, fiestas y demás celebraciones de fin de año y seguramente estás feliz por lo bien que la pasaste. Los pequeños en casa recibieron con todo a los Reyes Magos. Pero... pequeña sorpresa. Metes la mano al bolsillo y lo encuentras totalmente vacío. Sí. La cuesta de enero llegó. Y ahora, el camino a seguir es el empeño.
Especialistas coincidieron en que esta situación es común entre los mexicanos y tiene diferentes factores, pero la mayoría, un solo resultado: acudir a empeñar. Para el investigador del Departamento de Economía y Finanzas del Tecnológico de Monterrey, José Luis de la Cruz, la cuesta de enero se da, en parte, porque durante noviembre y diciembre la gente gasta más de lo que tiene.
“En enero, cuando se tiene que pagar alguna deuda contraída o realizar los gastos del mes, recurren a prendas y artículos que llevan a las casas de empeño para obtener recursos líquidos que les permitan enfrentar rápidamente los compromisos económicos”, comentó.
Según la Asociación Nacional de Casas de Empeño (Anace), en México un alto porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) no tiene acceso a créditos bancarios pero sí necesidades de financiamiento, con lo que el préstamo prendario se convierte en una opción más en el mercado financiero, especialmente en el primer mes del año.
Año con año, el número de personas que acude a empeñar aumenta considerablemente.
“En enero del 2012 prevemos aproximadamente 744,616 empeños contra 702,642 que tuvimos el año pasado, además de que los empeños en el Monte de Piedad son regulares durante la mayor parte del año”, comentó Arturo Calvillo, vocero del Nacional Monte de Piedad. Conforme a la ley que las rige, las instituciones de asistencia privada se clasifican en: fundaciones y asociaciones.
Al empeñar
Los especialistas coincidieron en que, a la hora de acudir a dejar una prenda, hay cuestiones básicas que no se puedes dejar pasar:
- 1. El préstamo debe estar asociado con el valor real del bien empeñado. Para saber cuál es el precio, lo recomendable es tener conocimiento del precio real del producto y cotizar en varias casas de empeño.
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- 2. La tasa de interés que cobren por el préstamo. Escoje la menor.
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- 3. Plazo que te dan para pagar. Saber la temporalidad que tiene la gente para sacar la prenda.
Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, cuando una persona acude a empeñar necesita firmar un contrato de prenda, mediante el cual el titular del billete y la casa de empeño se sujetan a las cláusulas que lo integran.
“La presentación de la prenda es necesaria para garantizar el pago del préstamo, ya que, en caso de que la cantidad otorgada o sus intereses no sean cubiertos oportunamente, la institución podrá absorber la propiedad del bien y subastarlo o venderlo para recuperar el crédito”, consigna un reporte de la institución.
“De los pignorantes, 34% recupera su prenda en el primer periodo de meses, que varía de los tres a los cinco; de cada 10 personas que empeñan, al menos nueve recuperan sus productos, lo que más se empeña son alhajas y relojes y el promedio que prestan a la gente es de 3,200 pesos”, dijo Calvillo.
Para el catedrático del Tec de Monterrey, las instituciones dedicadas a este negocio son poco transparentes y podrían mejorar su actuar.
“Regularmente, las tasas de interés son más elevadas que las del sistema bancario y en este sentido sería importante que se regularan estas instituciones para evitar que se den cobros excesivos, que podrían provocar que la gente pierda con más facilidad sus prendas”, añadió.
Para evitar que la cuesta de enero te provoque dolores de cabeza en sus finanzas desde inicio de año, los especialistas recomendaron hacer una planeación de los gastos, evitar compras compulsivas y utilizar lo menos posible las tarjetas de crédito.
¿Qué puedes empeñar?
Para otorgar el crédito prendario, las casas de empeño pueden clasificar las prendas de la siguiente forma:
Alhajas y relojes; varios y muebles; automóviles, e hipotecas (desde 1997).
El servicio de empeño tiene un costo para el pignorante dividido en dos conceptos:
1. Una tasa de interés mensual nominal sobre el préstamo otorgado.