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3 síndromes que llevan al fracaso a las franquicia
Aunque el modelo de franquicia es una vía probada de expansión, escalar sin estructura, procesos claros y coordinación interna puede llevar al fracaso. Estos son los errores más comunes que debilitan a las franquicias en México.

Muchas veces los negocios, como las franquicias no fracasan por falta de demanda, sino por errores internos.
Los modelos de franquicia suelen presentarse como una fórmula probada para crecer rápido y con menor riesgo; sin embargo, cuando la expansión se hace sin método ni estructura, el modelo puede convertirse en su mayor amenaza. Muchas franquicias no fracasan por falta de demanda, sino por errores internos que se repiten una y otra vez durante el proceso de escalamiento.
En México, las franquicias representan el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) y existen cerca de 95,000 puntos de venta, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF). A pesar del panorama, estas no las exenta de cometer errores que pueden afectar la operación.
Antes de dar el salto al modelo de franquicia, las marcas deben reconocer que crecer no es sinónimo de multiplicarse. Evitar errores estructurales y construir una base sólida es clave para garantizar la rentabilidad y replicabilidad del negocio, sin importar la región o el perfil del franquiciatario.
3 síndromes que ponen en riesgo la vida de una franquicia
El libro, La biblia de las franquicias, muestra los errores más frecuentes de las franquicias que fracasaron, de los cuales se encuentran tres fenómenos:
1. Síndrome de Frankenstein: Se refiere a una franquicia que no está coordinada y cada área no cuadra entre una y otra.
Una de las señales más claras es la constante modificación de contratos y procesos operativos, ya que esto refleja una falta de coordinación interna.
2. Síndrome del gigante de pies de lodo: Este término se emplea cuando la franquicia se desarrolla sin buenos cimientos y carece de estructura organizacional.
Aparece cuando las franquicias cierran más unidades, cada dos o tres años, de las que se abren.
3. Síndrome del castillo de cartas: Son franquicias que tienen fama, pero en realidad son vulnerables ante una crisis y pueden quebrar.
Se identifica cuando el sistema se ve bien desde afuera, pero en el historial hay múltiples inconvenientes.
La base para crear una franquicia
Para que una franquicia sea exitosa, la marca debe haber sido previamente trabajada y posicionada en su mercado de origen, porque garantiza una experiencia similar a otras unidades y genera confianza en el consumidor.
Una franquicia bien estructurada no solo garantiza una experiencia homogénea para el consumidor, sino que también protege al inversionista y a la marca. En un entorno cada vez más competitivo, la diferencia entre crecer y fracasar no está en la velocidad de expansión, sino en la solidez de los cimientos sobre los que se construye. “La marca debe haber sido previamente trabajada y posicionada al menos en su mercado de origen”.

