La actividad económica fluctúa de un año a otro. En la mayoría de los casos, la producción de bienes y servicios aumenta. Debido al crecimiento de la fuerza laboral, los incrementos en la inversión de capital y los avances en el conocimiento tecnológico, la economía puede producir cada vez más a medida que pasa el tiempo. Este crecimiento debería permitir a todos gozar de un mejor nivel de vida. En promedio, en los últimos 25 años, la producción de la economía mexicana medida en términos del PIB real creció alrededor de 2.5% cada año.

En algunos años, sin embargo, la economía experimenta contracciones en lugar de crecimiento. Las empresas no pueden vender todos los bienes y servicios que ofrecen, por lo que reducen la producción. Hay despidos de trabajadores, el desempleo aumenta y las fábricas se quedan inactivas. Como se producen menos bienes y servicios en la economía, el PIB real disminuye, al igual que otras medidas del ingreso. Este periodo de ingresos decrecientes y aumento en el desempleo se llama recesión, si es relativamente leve, y depresión, si es más grave.

Oferta y demanda agregada nacional y su efecto con la economía internacional

La demanda agregada (DA) se refiere al gasto total que realizan las empresas, familias y gobierno de un país durante un periodo determinado, sean nacionales o extranjeros en el interior del país. 

Dicho concepto agrega, por tanto: el consumo de las familias o consumo privado (C), la inversión empresarial (I), el gasto público (G) y la diferencia entre las exportaciones y las importaciones (X – M), conocido también como el saldo neto del sector externo, o lo que efectivamente se queda en la economía en cuestión.

    DA = C + I + G + (X – M)

El consumo (C) de los hogares representa alrededor de dos terceras partes del PIB y como 50 por ciento de la demanda agregada del país, tal proporción nos hace pensar en la dificultad que tiene una economía para crecer si no aumenta el consumo.

La inversión (I) es sin duda el motor de una economía, debido a que es el punto de la fórmula en que se generan los empleos, a través de los cuales se genera una derrama económica que le dan a la población capacidad de demanda y por tanto el estímulo para que las empresas amplíen su capacidad de producción, de esto se infiere que es necesario que las empresas tengan certeza de que sus bienes y servicios serán absorbidos por los consumidores, de otra manera se corta el círculo virtuoso entre la inversión, empleo y consumo.

El gasto público, que para algunos permiten la posibilidad de un crecimiento económico sostenido a través de su influencia sobre el aumento de la productividad de las empresas y en el bienestar de los individuos se utiliza como una herramienta de política económica efectiva para mitigar las fluctuaciones de la actividad económica, aunque también existe otra vertiente que concibe al gasto público como un factor de desplazamiento de la actividad privada.

En el último tramo de la ecuación, exportaciones menos importaciones (X-M) se refiere a que se toma en cuenta únicamente lo que queda en la economía interna, es decir, cuando es más lo que se importó que lo que se exportó y viceversa.

Fluctuaciones a corto plazo

Entre los economistas sigue existiendo debate acerca de cuál es la mejor manera de analizar las fluctuaciones a corto plazo, pero casi todos utilizan el modelo de demanda y oferta agregada.

Las fluctuaciones económicas son irregulares e impredecibles. Las fluctuaciones de la actividad económica se conocen a menudo como el ciclo económico. Como el término indica, las fluctuaciones económicas corresponden a cambios en las condiciones económicas. Cuando el PIB crece rápidamente, la economía se encuentra bien y viceversa. 

La mayoría de las cantidades macroeconómicas varían juntas. El PIB real es la variable que se usa con mayor frecuencia para monitorear los cambios a corto plazo en la economía, ya que es el indicador más completo de la actividad económica. El PIB real mide el valor de todos los bienes y servicios finales producidos en un tiempo determinado.

Cuando disminuye la producción, el desempleo aumenta. Los cambios en la producción de bienes y servicios de la economía tienen una importante correlación con las variaciones de la utilización de la fuerza laboral. En otras palabras, cuando disminuye el PIB real, aumenta la tasa de desempleo. Este factor no sorprende. Cuando las empresas deciden producir una cantidad menor de bienes y servicios despiden trabajadores, aumentando así el número de desempleados.

Un ejemplo de una desaceleración económica de este tipo se produjo en 2008 y 2009. A partir del primer trimestre de 2008 y hasta el cuarto trimestre de 2009, el PIB real de la economía mexicana se redujo 5 por ciento. La tasa de desempleo aumentó de 3.2% en mayo de 2007 a 6.4% en septiembre de 2009.