Lectura 5:00 min
El bajo crecimiento es uno de los mayores retos; se debe revisar modelo económico mexicano
La economía del país se expandió 0.8% anual en el 2025, un crecimiento modesto pero que quedó dentro del rango proyectado entre 0.5 y 1.5%.

El funcionario también habló de la necesidad de focalizar mejor los subsidios a las gasolinas.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reconoció que México ha presentado un bajo crecimiento económico, y colocó esto como uno de los grandes retos internos que tiene el país.
Rodrigo Mariscal Paredes, jefe de la Unidad de Planeación Económica de la SHCP, señaló en el webinar Política Fiscal bajo Incertidumbre, realizado por el FISLAC, explicó que aunque se puede mejorar, el marco fiscal mexicano es robusto; sin embargo, destacó el reto que enfrenta el gobierno ante el bajo crecimiento económico.
Te puede interesar
“Tenemos el gran reto del crecimiento interno. México es una economía que está creciendo relativamente bajo en comparación con la región o comparado con otros eventos históricos del país. Yo creo que debemos que buscar fuentes de crecimiento, que le demos más inversión, o revisar el modelo económico mexicano”, expuso.
Crecimiento fue modestoen el 2025
El año pasado, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la economía mexicana se expandió 0.8% anual, un crecimiento modesto pero que quedó dentro del rango proyectado por el gobierno federal entre 0.5 y 1.5 por ciento.
Aunque México ha crecido en los últimos años –salvo en el 2020 por la pandemia del Covid-19– lo ha hecho por debajo de su PIB potencial, que expertos han señalado que se encuentra entre 1.8 y 2 por ciento.
Este año, el gobierno de Claudia Sheinbaum espera un crecimiento entre 1.8 y 2.8% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual ha sido catalogado como optimista. En tanto, la Secretaría de Hacienda dijo, anteriormente a El Economista que el Plan de Infraestructura presentado por el gobierno federal en febrero pasado, detonará un mayor crecimiento.
“Queremos aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) potencial del país, queremos aumentar las capacidades, el alcance de la infraestructura pública para que podamos aumentar el crecimiento de manera permanente y constante”, dijo en el marco de la 89 de Convención Bancaria, celebrada en marzo pasado.
Sacrificio a la inversión
El funcionario hacendario explicó que, en varias ocasiones, los gobiernos han optado por fortalecer la parte fiscal del país sacrificando el gasto de inversión, el cual es un potenciador de la actividad económica.
Dijo que dicho sacrificio se da para poder llegar a las metas fiscales que se plantean año tras año.
“Esto es muy costoso en términos de crecimiento económico. Tienes que renunciar a una buena parte de la inversión pública, o suavizarla, dividirla en el tiempo, para poder tener mayor espacio fiscal. Hacia futuro, eso claramente va a estar cuestionado porque todos los choques que vamos a ver y toda la dinámica que estamos viendo apunta a que las tasas de interés van a estar más altas”, indicó.
El año pasado, ante la meta de consolidación fiscal, el gobierno de Claudia Sheinbaum realizó recortes al gasto público, en donde uno de los rubros afectados fue el gasto en infraestructura.
Así, en el 2025 la inversión física cayó 28.4% anual, mientras que el déficit fiscal pasó de 5.8 a 4.9% del PIB.
Estímulos fiscales a gasolinas es generalizado, mas no focalizado
Respecto a los choques que se han originado por el incremento en los precios internacionales del petróleo, tras los conflictos en Medio Oriente, Rodrigo Mariscal explicó que los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas es un subsidio generalizado, más no está focalizado.
“(Es un buen instrumento) porque en el momento en el que pasa el choque (de precios), el subsidio se desactiva y se vuelve a activar cuando suceda un choque (...) cuando se activa, empezamos a recaudar menos de la cuota del IEPS”, explicó.
Agregó que tener este estímulo de manera generalizada ayuda a absorber los choques en términos de intercambio y de precios, mientras que con un estímulo focalizado se ayuda a la gente más expuesta pero se genera un problema de segundo orden en donde la economía puede caer.
Así, en las finanzas públicas el balance es neutro, dijo Rodrigo Mariscal, mientras que en las economías de las familias “el balance acaba mejor”.
No obstante señaló que en el largo plazo, la discusión sobre este tema será más ambiental.
“Al menos en el corto plazo, en la medida en que la economía todavía está bastante petrolizada, donde México tiene 60% de las mercancías transportadas en autotransporte, mientras no transitemos a una economía menos carbonizada, habrá la necesidad de este subsidio”, abundó.


