Turquía entró en recesión luego de diez años de expansión del PIB, según los datos publicados este lunes, una noticia negativa para el gobierno a sólo tres semanas de las elecciones municipales.

En el cuarto trimestre de 2018 el PIB se contrajo 3% a ritmo interanual, según la oficina de estadísticas (Tuik), y de 2.4% en relación al trimestre anterior.

En el tercer trimestre el PIB ya había registrado una contracción de 1.1%, lo que significa que Turquía entró en recesión. El crecimiento para todo 2018 alcanzó 2.6%, contra 7.4% del 2017.

Esta desaceleración se explica en gran parte por una fuerte inflación y una crisis monetaria comenzada en agosto, latigazo de las tensiones diplomáticas entre Ankara y Washington, la desconfianza de los mercados a las políticas económicas del gobierno turco y una crisis cambiaria en la mayoría de los emergentes.

La moneda turca perdió casi 30% de su valor en 2018, pero desde principios de año se estabilizó. El lunes, el dólar se cambiaba hacia las 09:00 GMT a 5.44 libras.

En febrero, la inflación anual alcanzó 19.67%, pasando por debajo de 20% por primera vez desde agosto.

La publicación de estas cifras se producen en plena campaña para las elecciones municipales del 31 de marzo.

"Lo peor (...) está detrás", dijo no obstante el ministro de Finanzas, Berat Albayrak, en Twitter, imputando el desempeño de la economía a los "ataques especulativos" y a la desaceleración de la economía mundial.

Jason Tuvey, economista de Capital Economics, estimó igualmente que "lo peor probablemente ya pasó". Cree sin embargo que el PIB turco va a contraerse 2.5% en 2019.

erp