El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, dijo que el reporte de empleo de agosto fue “bueno”, pero apuntó que como es probable que las ganancias se desaceleren, el banco central planea mantener el pie en el acelerador de la política monetaria durante años.

“Creemos que será más difícil desde aquí, debido a las áreas de la economía que todavía están directamente afectadas por la pandemia”, dijo Powell a la National Public Radio en una entrevista, refiriéndose en particular a sectores como ocio, hospitalidad, viajes y entretenimiento que dependen de grandes concentraciones de personas que el virus ha vuelto inseguras.

“Creemos que la economía va a necesitar tasas de interés bajas, que apoyen la actividad económica, por un periodo largo, se medirá en años (...) Sin importar lo que demore, estaremos allí”, dijo Powell.

Los comentarios de Powell se enmarcan durante la reunión de Jackson Hole, en la que anticipó que la Reserva podría ser más flexible en el objetivo de inflación y que se trata de la última aparición pública del banquero central antes de la reunión monetaria.

Los funcionarios del banco central divulgarán nuevas proyecciones en su próxima reunión de política monetaria, programada para mediados de septiembre.

La Fed recortó las tasas de interés a casi cero en marzo y ha lanzado una serie de programas de préstamos para apoyar a empresas y hogares. También está comprando decenas de miles de millones de bonos mensualmente para mantener los mercados funcionando sin problemas.

Bajo un nuevo marco de política monetaria adoptado hace dos semanas, la Fed señaló que no subiría las tasas sólo porque el mercado laboral esté mejorando, y se comprometió a apuntar a que la inflación suba moderadamente sobre  2% para compensar periodos de aumentos de los precios demasiado bajos, como el actual.

“No vamos a retirar prematuramente el respaldo que creemos que necesita la economía”, dijo Powell.