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Cine y finanzas personales: lecciones de películas para manejar mejor tu dinero
Óscar Rosado, presidente de la Condusef, explica cómo el cine permite reconocer hábitos y emociones que pueden trasladarse a la vida financiera cotidiana.

Oscar Rosado Jiménez, presidente de la Condusef, invitó a que la película financiera de cada persona no esté marcada por las apariencias, sino por el propósito.
Las decisiones financieras no dependen únicamente de conocimientos matemáticos: también están condicionadas por las emociones y los hábitos. Según Oscar Rosado Jiménez, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el cine puede ofrecer analogías útiles trasladarlas a la vida financiera.
A través de personajes e historias, como En busca de la felicidad o El lobo de Wall Street, permiten reflexionar en aquellos comportamientos que acercan o alejan los objetivos financieros.
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Durante la inauguración de la Semana Nacional de Educación Financiera (SNEF) 2026, el presidente compartió algunas analogías cinematográficas que pueden ayudar a comprender la relación con el dinero.

En Busca de la Felicidad.
En busca de la felicidad (2006)
La película protagonizada por Will Smith narra la historia de Chris Gardner, un padre de familia que invirtió todos sus ahorros en la compra y venta de aparatos médicos especializados difíciles de vender. A raíz de ello, atraviesa una crisis familiar y pobreza extrema. Sin embargo, Chris consigue acceder a un programa de prácticas para correduría de bolsa que le brinda una oportunidad de crecimiento laboral y económico.
De acuerdo con Oscar Rosado, "Su historia nos recuerda que el dinero no es un fin en sí mismo, sino un medio(..) El tema del dinero se tiene que estar conectando con la calidad de vida, con la felicidad y con otros valores que no están en el mercado".
El dinero sirve como medio para adquirir una vivienda, emprender o vivir con dignidad. "Antes de preguntarnos cuánto dinero queremos ganar, te voy a preguntar para qué lo queremos”, planteó el presidente de Condusef.
Esa pregunta ayuda a establecer metas financieras con propósito y dar sentido al esfuerzo por obtener ingresos, ahorrar o invertir.
El diablo viste a la moda (2006)
Esta historia sigue a Andy Sachs, interpretada por Anne Hathaway, una joven periodista que busca una oportunidad laboral en una prestigiosa revista de moda, liderada por Miranda Priestly (Meryl Streep).
Al inicio, la protagonista no encaja en el ambiente y decide comenzar a cambiar su aspecto físico, su ropa, actitud y trabajar para cumplir con las exigencias de su directora. En ese proceso, Andy descuida su estabilidad personal.
Para el presidente de Condusef, el entorno influye en las decisiones, tanto personales como financieras, particularmente en el consumo. "La película nos muestra un mundo en que la imagen, las exigencias profesionales y las apariencias involucran en las decisiones personales y el estado de cuenta en la tarjeta de crédito".
Una persona puede sentir que necesita mantener cierto estilo de vida para decir que ha tenido "éxito", a pesar de que no puede solventarlo. "Compramos para pertenecer, gastamos para celebrar, consumimos para aliviar una frustración o utilizamos el crédito para mantener un estilo de vida que nuestros ingresos no pueden sostener", agregó Rosado Jiménez.
Según su planteamiento, vale la pena cuestionar qué motiva el consumo y crear un presupuesto apegado a lo que cada persona necesita, y que no responda a exigencias sociales que comprometan la estabilidad financiera.

Intensamente
Intensamente (2015)
La película de Pixar sigue a la mente de Riley, una niña de 11 años, donde cinco emociones controlan sus acciones: Alegría, Tristeza, Temor, Desagrado y Furia. "Sus personajes nos recuerdan que las emociones cumplen una función en nuestra vida. Con el dinero sucede exactamente lo mismo", comentó el titular de Condusef.
Según Oscar Rosado, el miedo puede llevar a evitar decisiones importantes, la euforia puede impulsar a asumir riesgos excesivos y la vergüenza puede impedir que alguien solicite ayuda cuando enfrenta problemas financieros.
Las compras también son motivadas por el estado de ánimo. Si después de un día difícil, una persona puede buscar alivio en un producto o servicio, sin que lo necesite o tenga para pagarlo. En ese sentido, vale la pena preguntarse: ¿estoy tomando esta decisión porque responde a una necesidad o porque intento cambiar lo que siento?
“La salud financiera no exige que dejemos de sentir. Exige que aprendamos a decidir también cuánto sentimos”, señaló.
Una manera de hacerlo es mediante un registro de gastos, donde se identifique qué situaciones y emociones derivaron las compras. Puede comenzarse con 30 días.

Rocky
Rocky (1976)
La historia de Rocky Balboa (interpretado por Sylvester Stallone) muestra cómo un boxeador de los barrios marginales de Filadelfia logra enfrentar al campeón mundial, Apollo Creed (Carl Weathers). La película sigue el entrenamiento, la disciplina y el esfuerzo del protagonista para la pelea. Esos mismos pilares sirven para la conformación de un patrimonio.
"Su protagonista no avanza solamente por tener una fuerza o talento (...), la historia está marcada por el entrenamiento, la disciplina y la repetición [...] No construimos patrimonio por tomar una decisión extraordinaria una sola vez, olvídense de hacerse rico de golpe (...) Lo construimos mediante hábitos que sostenemos en el tiempo".
Las inversiones y el ahorro requieren de esa constancia y tiempo para poder aprovechar sus beneficios, como el interés compuesto. También implica tener disciplina para lograr los objetivos, y renunciar a una parte del consumo.
La lección principal de Rocky es que los pequeños avances, cuando se repiten, pueden producir resultados relevantes.

El Lobo de Wall Street
El lobo de Wall Street (2013)
El filme retrata al corredor de bolsa Jordan Belfort, protagonizado por Leonardo DiCaprio, quien se enriquece mediante un fraude de "acciones basura" y lleva una vida de excesos, corrupción y lavado de dinero. Eventualmente, atrae la atención de la policía y la Comisión de Bolsa de Valores de Estados Unidos.
Las películas que retratan el mundo financiero, como lo es el Lobo de Wall Street, también permiten reflexionar sobre los riesgos de la ambición sin límites y cuando la búsqueda de riqueza desplaza la ética.
"Multiplicar no significa ganar a cualquier precio. Significa hacer crecer nuestros recursos de forma consciente", comentó el directivo.
Oscar Rosado refirió esta película como una advertencia de la riqueza rápida, y llamó a desconfiar de las promesas de ganancias extraordinarias que minimizan los riesgos.
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