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Richard Thaler, el economista que se fascinó con la irracionalidad humana
El estadounidense incorporó suposiciones psicológicas en el análisis de la toma de decisiones económicas.

Foto: Reuters
Debido a sus contribuciones en el desarrollo de la economía conductual durante las últimas cuatro décadas, Richard H. Thaler, conocido como el padre de la economía del comportamiento, fue nombrado ganador del Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel 2017.
El economista estadounidense “ha incorporado suposiciones psicológicas en el análisis de la toma de decisiones económicas. Al explorar las consecuencias de la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol, ha demostrado cómo estos rasgos humanos afectan sistemáticamente tanto las decisiones individuales como los resultados del mercado”, explica el Comité del Premio Nobel en un comunicado.
Ésta es precisamente la columna vertebral de la economía del comportamiento: el estudio de cómo las personas toman decisiones y cómo mejorar este proceso. “Es un conjunto de ciencias que involucra a la economía, psicología y sociología y a través de las tres ciencias, se puede estudiar esta toma de decisiones”, explicó Carlo del Valle Prado, director general adjunto del Instituto Mexicano de Economía del Comportamiento (IMEC).
La inquietud de Thaler por incorporar una perspectiva psicológica a la economía se dio por primera vez en 1980, en un artículo titulado “Hacia una teoría positiva de la elección del consumidor”. Éste sólo sería el comienzo de una labor de investigación que sería plasmada en seis libros y diversos artículos científicos con una premisa: las personas no son racionales, y por lo tanto, se deben crear políticas públicas que respondan a ello y les ayuden a tomar mejores decisiones financieras.
La suposición de que las personas somos seres perfectamente racionales ha permitido a los economistas construir modelos para analizar una multitud de diferentes cuestiones económicas y de mercado.
Sin embargo, contrasta el comité del Premio Nobel, “los economistas y los psicólogos han documentado desviaciones sistemáticas del comportamiento racional asumido en la economía neoclásica. La incorporación de ideas de la psicología al análisis económico tradicional ha generado el campo de la economía conductual, un área floreciente de investigación con un significativo impacto en muchos subcampos de la economía”.
De la teoría a la práctica
Partiendo de la premisa de que las personas tomamos decisiones irracionales, el desafío era cómo ayudar a las personas a asumir un comportamiento más realista e idóneo.
En este sentido, el director del IMEC considera que una de las más grandes contribuciones de Thaler es la nudge theory o la teoría de empujones de comportamiento.
“Básicamente esta teoría dice que las personas reaccionan mejor a incentivos positivos, a estos pequeños empujones de comportamiento, para realizar ciertas acciones que si se emplean otros incentivos un poco más molestos, por así decirlo”, explicó.
Este conjunto de incentivos dio lugar a lo que se conocería como paternalismo libertario, una postura que, a decir de Thaler y su colega Cass Sunstein en su libro Nudge, implica ayudar a alguien con políticas mínimamente invasivas para inducir a la gente a tomar mejores decisiones y de la cual hay implementaciones en la práctica.
“En Estados Unidos cuando las personas se querían unir a un plan de ahorro para la jubilación (conocido como 401k), tenían que elegir entre diversos planes y opciones de ahorro, lo cual es complicado porque las personas, a la hora que enfrentamos una decisión importante con tantas opciones, no podemos llegar a la mejor y existe el riesgo de elegir una que no nos convenga o no elegir ninguna”, relata Carlo del Valle Prado.
Entonces, continuó, lo que las autoridades hicieron fue meter por default a todos los trabajadores en un plan de ahorro y si el trabajador no quería pertenecer a un plan de ahorro, tenía que salirse de él, algo que no ocurría siempre.
“Una parte importante es que puso ciertos precompromisos dentro del plan de ahorro; es decir, cada vez que le subieran el sueldo al trabajador, una parte de este nuevo sueldo se iría directamente al ahorro”.
Esto forma parte de la arquitectura de decisiones, algo en lo que Thaler se ha enfocado en gran parte de su labor como investigador.
“El trabajo de Richard Thaler se ha centrado mucho en la arquitectura de decisiones que, básicamente, es cómo se le ofrecen las decisiones a las personas, dependiendo del contexto y como se le ofrecen distintas opciones, elegirán distintas cosas”, explicó el director del IMEC.