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Repatriación por reforma fiscal beneficiará más a firmas de EU
De acuerdo con un documento de la UNCTAD, se estima que las empresas estadounidenses regresen casi 2 billones de dólares de los activos que tienen en el extranjero.

Las empresas multinacionales estadounidenses que hayan expandido su negocio a otros países serán de las primeras en aprovechar la reforma fiscal que impulsó Donald Trump para traer de regreso sus capitales.
De acuerdo con Koen van’t Hek, socio de Impuestos Internacionales de EY, las multinacionales estadounidenses estarán muy tentadas a aprovechar la tasa preferencial para repatriar sus capitales a Estados Unidos, por lo cual serán las primeras en hacer movimientos.
La reforma fiscal que entró en vigor el pasado 1 de enero, además de recortar la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) corporativo, también estipula que aquellas empresas estadounidenses que tengan inversiones en otros países podrán repatriar dichos capitales y pagar una tasa de 8% por concepto de ISR para aquellos activos que no son dinero, mientras que para el efectivo la tasa es de 15.5 por ciento.
“La estrategia fiscal internacional de los grupos multinacionales norteamericanos, por muchas décadas, ha sido invertir en el extranjero para aprovechar las bajas tasas de ISR corporativo o incentivos fiscales que ofrecen otros países (...) por años han preferido pagar los impuestos en otros países, en vez de Estados Unidos”, explicó el especialista de EY.
Con la reforma fiscal, añadió Koen van ’t Hek, lo anterior se pretende revertir, ya que se planea que con estas tasas bajas —que son aplicables una sola vez— las multinacionales estadounidenses regresen sus flujos de capital y, en el escenario ideal, inviertan en la economía estadounidense.
Sin embargo, precisó que algunas empresas pensarán más de dos veces el hecho de repatriar sus capitales, ya que sería pagar la tasa preferencial por todo el monto que no regresaron a Estados Unidos durante décadas, lo que puede significar una fuerte suma de dinero. Asimismo, se espera que las empresas planteen traer sus plantas a Estados Unidos con el recorte del ISR corporativo, que pasó de 35 a 21 por ciento.
Por otro lado, comentó que las empresas multinacionales que no son estadounidenses deberán analizar si desean mover sus plantas o nuevas inversiones a Estados Unidos ya que, más allá de pensar en el recorte de impuestos, también deben ver factores como mano de obra, seguridad, infraestructura, entre otros, por lo cual se tardaría más en ver el efecto de la reforma estadounidense en grupos extranjeros.
reducción de ied a nivel mundial
De acuerdo con un documento elaborado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por su sigla en inglés), se estima que las empresas estadounidenses repatrien casi 2 billones de dólares de los activos que tienen en el extranjero.
Lo anterior, precisó el informe, generaría fuertes reducciones en la existencia mundial de Inversión Extranjera Directa (IED) y podría conducir a menores utilidades retenidas, estructuralmente, en filiales extranjeras.
Agregó que casi 50% de la IED existente en el mundo se verá afectada por la reforma fiscal, ya que 24% de ésta se localiza en Estados Unidos mientras que otro 24% proviene de allá.
“En última instancia, el impacto dependerá de las acciones que tomen un número relativamente pequeño de empresas multinacionales muy grandes que, en conjunto, poseen la mayor parte del efectivo en el extranjero”, expresó la Unctad.
Señaló que una repatriación masiva podría causar una gran caída en la posición que Estados Unidos mantiene respecto a la IED, que es de 6.4 billones de dólares, los cuales podrían pasar a 4.5 billones, es decir, empresas estadounidenses invertirían menos en otros países.
Según datos de la Unctad, las 10 principales ubicaciones de la IED de Estados Unidos son Países Bajos (15.9%), el Reino Unido (12.8%), Luxemburgo (11.4%), Irlanda (7.3%), Canadá (6.8%), Bermuda (5.4%), las Islas Vírgenes (5.0%), Singapur (4.9%), Suiza (3.2%) y Australia (3.1 por ciento).