El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha mejorado la recaudación y fiscalización en los dos años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, la informalidad sigue como el mayor reto y pendiente al que se enfrenta esta dependencia, refirieron expertos.

Si bien se han hecho esfuerzos para combatir la evasión y elusión fiscal —a través de una mayor fiscalización y el combate contra las factureras—, Juvenal Lobato, catedrático de la UNAM, destacó que un tema pendiente es el de la informalidad, en donde más de 50% de la población económicamente activa se desempeña.

“La informalidad es el tema pendiente del SAT. Se ha dejado de lado, no parece haber un esfuerzo para cambiar esto. Se pueden hacer programas para acercarse a estos negocios y facilitarles la vida, en sintonía con los objetivos del SAT”, apuntó.

En este sentido, Karla Ortiz, coordinadora del Comité de Derecho Fiscal de la Asociación Nacional de Abogados de Empresas, precisó que es importante que se busque la manera de combatir la informalidad dado que, ante la recesión económica, es probable que los trabajadores encuentren en la informalidad una manera de conseguir ingresos, por lo que repuntaría.

Los expertos refirieron que, para atacar este problema desde el fisco, lo que se puede hacer es simplificar los procedimientos e, incluso, ofrecer algún tipo de beneficio fiscal, como los que existen actualmente en el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), un régimen creado en el 2014 en donde las personas físicas que realizan actividades empresariales pueden tener condonaciones en el pago de sus impuestos a lo largo de 10 años; sin embargo, a consideración de los expertos, no ha tenido el impacto esperado.

En el caso de la recaudación de impuestos, el órgano recaudador ha destacado por obtener recursos a través de una mayor fiscalización —sobre todo en el rubro de grandes contribuyentes—, así como el combate contra las factureras, pese a la crisis económica que se vive, la cual afectó los ingresos tributarios de enero a julio, los cuales presentaron una caída de 0.8% anual.

“Las acciones que han realizado les han venido funcionando, sin embargo, la pandemia sí les ha impactado. Algunos temas que los han ayudado a recaudar más es el combatir las operaciones inexistentes y ser una institución más fiscalizadora”, apuntó Manuel Toledo, socio de Proactive Tax & Legal.

En este sentido, Karla Ortiz, refirió que ante un SAT más agresivo, se debe verificar que se respeten los derechos de los contribuyentes y los procedimientos que se lleven acabo se efectúen conforme a la ley.

Esperan reforma

El gobierno de López Obrador ha dejado claro que, al menos, durante la primera mitad del sexenio no habrá una reforma fiscal. Ante ello, y la situación económica actual, los expertos esperan que se empiece a vislumbrar un plan para implementar una.

Manuel Toledo apuntó que la reforma debe estar enfocada a dar certeza jurídica a los inversionistas, así como una tasa de impuesto corporativo que sea atractiva para ellos, sobre todo ante el recorte de la tasa en Estados Unidos, la cual pasó de 35 a 21% en el 2018.

Por otro lado, también refirieron que se necesita simplificar procedimientos y “facilitarle la vida a los contribuyentes”, como lo propuso Margarita Ríos-Farjat, ex jefa del SAT, lo cual también ayudaría a incrementar el padrón de contribuyentes y combatiría la informalidad.

De acuerdo con datos a junio de este año, existen poco más de 78.7 millones de registros en el padrón de contribuyentes del SAT, lo que significó un incremento de 5.7% respecto a junio del 2019, cuando el padrón estaba conformado por 74.9 millones de causantes.

El ABC del SAT

Ante la llegada de Raquel Buenrostro al SAT, se plantearon tres objetivos:

  • Aumentar la recaudación.
  • Bajar la evasión y elusión fiscales.
  • Combatir la corrupción.