Los precios de los energéticos registraron un repunte de 1.07% anual en la primera quincena de enero, con lo cual revirtieron los siete meses consecutivos en donde presentaron disminuciones, de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Además, es el mayor incremento anual que se registra desde la primera quincena de julio, cuando este componente de la inflación mostró un aumento de 1.19% anual.

El incremento en este rubro, apuntó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+), se debe al rebote en los precios internacionales del petróleo, los cuales el año pasado disminuyeron ante los efectos que causó el Covid-19 en la demanda del crudo.

A detalle se observa que si bien los precios de las gasolinas continuaron con disminuciones en comparación con el mismo periodo del 2020, esto se registró a un menor ritmo en comparación con la última quincena del 2020.

La gasolina premium mostró una disminución anual en sus precios de 9.01% contra la disminución de 11.21% presentada en la última mitad de diciembre del 2020, mientras que la gasolina de bajo octanaje disminuyó su precio en 5.53%, menor al dato de 8% previo.

En el caso del gas doméstico LP, mostró una variación anual de 20.08%, su mayor incremento desde la primera quincena de octubre del 2018 cuando la variación fue de 20.39 por ciento.

En cuanto a la electricidad, mostró una aceleración de 3.43 a 3.52% anual en la primera quincena de enero, mientras que el gas natural repitió el dato de 2.99 por ciento.

Inflación acelera

Respecto a la inflación general, en la primera mitad de enero el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un avance quincenal de 0.51%, con lo que a tasa anual la inflación se aceleró de 3.08 a 3.33 por ciento.

El resultado quedó por arriba de lo esperado por el mercado de 3.17% en la primera quincena de enero, de acuerdo con un sondeo de Reuters.

“Vemos una dinámica de precios bastante favorable este año, con el grado de holgura de la economía y un tipo de cambio bastante estable ayudando a limitar presiones en precios, además de otros catalizadores”, refirió Banorte.

La inflación subyacente —que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles— se ubicó en 3.83%, esto por un alza anual de 5.39% en las mercancías, mientras que los servicios aumentaron 2.15 por ciento.

La inflación no subyacente se ubicó en 1.84% anual. Al interior, el rubro agropecuario mostró una inflación de 2.29% debido al incremento de 8.13% en los productos pecuarios, mientras que las frutas y verduras registraron una disminución de 4.31 por ciento.

En cuanto a los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, la inflación registrada fue de 1.51 por ciento. Dentro de este grupo, las tarifas mostraron un incremento de 2.56% mientras que los energéticos de 1.07 por ciento. 

ana.martinez@eleconomista.mx